Baños y duchas “inclusivas”, utilizar un lenguaje que elimine el “estereotipo de género”, permitir que un niño trans elija qué uniforme usar (si de hombre o de mujer), la obligación de llamarlo con el nombre “social” que ha elegido independiente de cómo se llame legalmente.

Estas son algunas de las medidas que la Superintendencia de Educación ha ordenado a todas las instituciones educacionales del país, para resguardar los derechos de los niños transgénero y respetar la identidad de género, acorde a la ideología impulsada por la comunidad LGBTI. De no cumplir lo establecido por la Superintendencia, lo establecimientos serán sancionados.

La Superintendencia de Educación envió una circular dirigida a todos los sostenedores y directores de establecimientos educacionales del país y firmada por el superintendente Alexis Ramírez —a la cual El Demócrata tuvo acceso— para establecer “disposiciones que regulan los derechos de niños, niñas y estudiantes trans en el ámbito de la educación”.

DEFINICIÓN DE IDENTIDAD DE GÉNERO

El documento de nueve páginas define “género” como “los roles, comportamientos, actividades y atributos construidos social y culturalmente en torno a cada sexo biológico, que una comunidad en particular reconoce en base a las diferencias biológicas”.

Para la Superintendencia, la identidad de género es una “vivencia interna e individual del género tal como cada persona se siente profundamente, la cual podría corresponder o no al sexo asignado al nacer“. Asimismo, la “expresión de género” corresponde a “cómo una persona manifiesta su identidad de género”.

En tanto, trans quiere decir “personas cuya identidad y/o expresión de género no se corresponde con las normas y expectativas sociales tradicionalmente asociados con el sexo asignado al nacer“.

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