Autoridades sanitarias francesas anunciaron este jueves que se registraron 178 muertes por coronavirus en las últimas 24 horas, con lo que el total se eleva a 25.987 desde el inicio de la pandemia, el pasado 1 de marzo. La cifra, indicaron también, confirma la tendencia a la baja durante los últimos días.

Del número total de decesos, 16.386 se han registrado en hospitales (+149 en el último día) y el resto 9.601 (+29) en residencias y centros de dependencia.

Además, 23.208 pacientes permanecen ingresados con la infección de COVID-19, de los cuales 2.961 se encuentran en unidades de cuidados intensivos. Con 186 pacientes menos en las UCIS respecto al día anterior, Francia mantiene también la tendencia a la baja en pacientes ingresados.

Desde el inicio de la epidemia, 95.210 personas han sido hospitalizadas por la enfermedad y 55.027 ya han recibido el alta.

En este contexto, el primer ministro Edouard Philippe presentó el mapa del país en el que quedan divididos por colores los territorios donde la circulación del virus se mantiene activa, siendo la región parisina y Mayotte los territorios más afectados, lo que marcará las pautas del desconfinamiento en cada lugar.

Además de estos dos focos, el noroeste sigue sometido a una fuerte presión hospitalaria, mientras que en el sur del país y la franja atlántica el virus apenas circula y la presión en los hospitales es baja. Ese ese el caso también en el centro del país, donde la presión es algo mayor.

Por su parte, el gobierno francés reconoció que el país sufrirá un “empobrecimiento general” por el coronavirus. “Una vez que pase la crisis sanitaria –y aún no ha pasado– nuestro país responderá a la crisis económica y al empobrecimiento general que vendrá”, dijo Philippe en una conferencia de prensa televisada.

El nuevo coronavirus ha tenido un impacto devastador en la economía francesa: ha causado hasta ahora la desaparición de cerca de medio millón de puestos de trabajo en el sector privado y una contracción de dos tercios de la actividad económica. “Si queremos recuperar nuestra prosperidad, superar este duro golpe para Francia, debemos darnos colectivamente los medios para hacerlo a través del trabajo, la solidaridad y la inventiva”, apuntó el primer ministro galo.

400.000 empresas abiertas

Casi paralizada durante dos meses, la economía se reactivará parcialmente el lunes cuando 400.000 empresas vuelvan a abrir sus puertas. Las cifras incluyen 77.000 peluquerías, 33.000 tiendas de ropa, 15.000 florerías y 3.300 librerías, detalló el jefe de gobierno.

Asimismo, los franceses podrán volver a salir a las calles libremente, sin tener que llevar un justificativo pero sin alejarse a más de 100 kilómetros de su domicilio, y un millón de niños de parvulario y escuela elemental podrán regresar a las aulas.

Debemos encontrar un “equilibrio indispensable” entre “reactivación económica y respeto de las precauciones” para impedir una segunda ola de la epidemia, urgió Philippe, según el cual, a falta de una vacuna, los franceses tendrán que aprender a “vivir” con el virus.

Esta nueva fase fue decidida después de que se constatara un descenso constante del número del número de muertos diarios por día y de pacientes en unidades de cuidados intensivos.

Por su parte, el gobierno descartó obligar a los ancianos y a las personas vulnerables a quedarse en sus casas, incluso en las zonas más críticas, pero las autoridades les recomiendan hacerlo por su propia seguridad.

Independientemente de la zona, los restaurantes, cafés, bares y cines de todo el país permanecerán cerrados al menos hasta junio.

“El desconfinamiento progresivo no significa que debemos ser menos vigilantes”, dijo Philippe, que no descarta volver a confinar a los 67 millones de franceses en caso de que se disparen los contagios.

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