La fecha ya está clara: el 13 de abril de 2029 el asteroide de 340 metros de largo y bautizado como el dios griego del caos, Apofis, se acercará a la Tierra a unos 31.000 kilómetros de nuestra superficie, lo que en términos astronómicos es como «rozar» el planeta. Para prepararnos ante tal evento, la Conferencia de Defensa Planetaria celebrada recientemente ha elaborado una hoja de ruta para estipular los pasos a seguir.

La imagen muestra la distancia entre el asteroide Apofis y la Tierra en el momento del máximo acercamiento. Los puntos azules son los satélites geoestacionarios y el rosa representa la Estación Espacial Internacional (ISS)

«El paso cercano del asteroide 99942 Apofis en 2029 será una oportunidad increíble para la ciencia», afirma en un comunicado Marina Brozovic, investigadora del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA, que trabaja en observaciones de radar de objetos cercanos a la Tierra (NEO). «Observaremos el asteroide con telescopios tanto ópticos como de radar. Con las observaciones de radar, podríamos ver detalles de la superficie de unos pocos metros de tamaño».

Es raro que un asteroide de este tamaño pase cerca de la Tierra. Aunque los científicos han visto pequeños cuerpos del orden de 5 a 10 metros volando por la Tierra a una distancia similar, los asteroides del tamaño de Apofis son mucho menos numerosos.

¿Un impacto inminente?

Un equipo de astrónomos del Observatorio Nacional de Kitt Peak descubrió Apofis en junio de 2004. Los astrónomos solo pudieron detectar el asteroide durante dos días antes de que problemas técnicos y climáticos impidieran nuevas observaciones. Afortunadamente, otro equipo redescubrió el asteroide en el Siding Spring Survey en Australia a finales de ese año. Las observaciones causaron un gran revuelo: los cálculos orbitales iniciales revelaron que el asteroide tenía un 2,7% de probabilidad de impactar la Tierra en 2029. Afortunadamente, observaciones adicionales descartaron por completo esa posibilidad.

Desde su descubrimiento, los telescopios ópticos y de radar han rastreado a Apofis mientras continúa en su órbita alrededor del Sol, por lo que conocemos su trayectoria futura bastante bien. Los cálculos actuales muestran que Apofis todavía tiene una pequeña posibilidad de impactar a la Tierra, menos de 1 en 100.000 en muchas décadas a partir de ahora, pero se puede esperar que las mediciones futuras de su posición descarten cualquier posible impacto.

Cómo se verá en nuestros cielos

El asteroide, como un punto de luz en forma de estrella en movimiento, primero se hará visible a simple vista en el cielo nocturno sobre el hemisferio sur, volando sobre la Tierra desde la costa este hasta la costa oeste de Australia. Luego cruzará el Océano Índico, y por la tarde habrá cruzado el ecuador, aún moviéndose hacia el oeste, sobre África. En la aproximación más cercana, justo antes de las 13.00 UTC, Apofis estará sobre el Océano Atlántico, y se moverá tan rápido que cruzará el Atlántico en solo una hora.

Las observaciones más importantes de Apofis ocurrirán en 2029, cuando los científicos de asteroides de todo el mundo tendrán la oportunidad de realizar un estudio detallado del tamaño, la forma, la composición del asteroide y posiblemente incluso su interior.

«Ya sabemos que el encuentro cercano con la Tierra cambiará la órbita de Apofis, pero nuestros modelos también muestran que el enfoque cercano podría cambiar la forma en que gira este asteroide, y es posible que haya algunos cambios en la superficie, como pequeñas avalanchas», afirma Davide Farnocchia, astrónomo del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS) de JPL, que copreside la sesión del 30 de abril sobre Apophis con Brozovic.

«Apofis es un representante de aproximadamente 2.000 asteroides potencialmente peligrosos (PHA) conocidos actualmente», dijo Paul Chodas, director de CNEOS. «Al observar el asteroide durante su sobrevuelo de 2029, obtendremos un importante conocimiento científico que algún día podría usarse para la defensa planetaria».

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