El mismo día en que el gobierno promulgó el Ingreso Familiar de Emergencia, se comenzó a pensar en la necesidad de realizar un nuevo diseño para ir en ayuda los trabajadores y familias más vulnerables a través de transferencias o bonos.

Si bien un nuevo paquete de medidas estaba en carpeta, considerando que del total de recursos destinados para el sector informal, el Ingreso de Emergencia utilizó solo US$800 millones de los US$2.000 millones totales, el anuncio de la cuarentena total para 38 comunas de la Región Metropolitana, por la fuerte alza que ha tenido el número de contagiados por el coronavirus, llevó a adelantar este plan de nuevas medidas, que se sumará también a lo ya anunciado para los trabajadores independientes.

Todavía no hay fecha clara para su puesta en marcha, la que nuevamente buscará entregar el beneficio de manera focalizada.

El ministro de Desarrollo Social, Sebastián Sichel, sostuvo que “si algo hemos aprendido es que se requiere flexibilidad e ir viendo los escenarios para apoyar de mejor manera a las familias”. En ese sentido, dijo que “hace un mes creíamos que la única solución era aumentar el bono Covid que llegaba a 2,7 millones personas y un mes nos hizo darnos cuenta que necesitábamos apoyo para 4,9 millones, por ello, no vamos a renunciar a seguir apoyando a estas familias, pero debemos ir viendo como se desenvuelve”.

Próximos pasos

La fecha de la puesta en marcha de este plan no está definida, pero sí los ejes que tendrá.

De acuerdo con Sichel, los siguientes pasos son claros. El primero de ellos es la transferencia directa de recursos a sectores vulnerables, el segundo eje es tener planes como subsidios para proteger el empleo y evitar despidos y el tercero son programas para subsidiar la contratación de mano de obra cuando el confinamiento haya terminado y la actividad pueda volver. Este punto estaría más relacionado con las políticas de salida de la crisis que prepara el Ejecutivo.

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