En su Informe de Cuentas Nacionales, el Banco Central informó que durante el primer trimestre de 2020 la economía chilena registró un crecimiento de 0,4% con respecto a igual periodo del año anterior.

De esta manera, la actividad nacional, golpeada el último trimestre de 2019 por la crisis social, evitó caer en recesión técnica (dos trimestres consecutivos a la baja). Lo anterior, dado que entre octubre y diciembre anotó una contracción de 2,1%.

Así, respecto al primer trimestre de este año, el Central explicó que “este resultado se vio incidido por las medidas -decretadas por la autoridad sanitaria o adoptadas de forma voluntaria por la población- para la contención del contagio del covid-19 a partir de marzo”.

En esa línea, destacó que dichas medidas “impactaron en forma significativa en las actividades de educación, comercio, transporte y restaurantes y hoteles”.

Asimismo, el informe apuntó que el trimestre presentó un día hábil más que el mismo periodo del año 2019 y un día adicional debido al año bisiesto. El efecto calendario resultó igual a 0,4 puntos porcentuales.

“Desde la perspectiva del origen, las principales actividades que contribuyeron al resultado fueron minería, servicios financieros y construcción. Este resultado fue parcialmente compensado por las actividades que se vieron afectadas por la emergencia sanitaria”, expone el ente rector.

Acorde a cifras ajustadas por estacionalidad, el PIB creció 3% respecto del trimestre anterior, “resultado que se explicó principalmente por la recuperación de las actividades de servicios, que registraron resultados negativos en el cuarto trimestre de 2019, impactados por la crisis social”.

Respecto a la demanda interna, el Central indicó que cayó 2,6% anual, “arrastrada por el consumo de los hogares, que presentó la mayor contracción, una una variación de -2,2%, explicada por la suspensión parcial de clases y las restricciones impuestas a la movilidad de las personas y al funcionamiento de establecimientos del comercio, alimentación y actividades de esparcimiento”.

La caída en la actividad comercial

Por segundo trimestre consecutivo, la actividad comercial anotó una contracción, cayendo 1,7% en el primer trimestre de 2020. De acuerdo al ente rector, el desempeño del sector se vio incidido principalmente por la fuerte caída en marzo, asociada a la crisis sanitaria.

“El comercio automotor registró la mayor incidencia negativa, seguido por las ventas minoristas. Por su parte, el comercio mayorista no mostró una variación significativa. En contraste, cifras ajustadas estacionalmente dan cuenta de una mayor actividad comercial con respecto al trimestre anterior”, agregó el Central.

En el comercio minorista, “la restricción de movimiento de las personas –asociada a las cuarentenas voluntarias u obligatorias–, incidió negativamente en la actividad, revirtiendo el resultado positivo observado en los dos primeros meses del año, en especial en febrero, por efecto del año bisiesto”, explicó el instituto emisor.

Por su parte, “el comercio mayorista presentó resultados que se compensaron entre sí; las ventas de maquinaria y equipos se redujeron, en línea con menores importaciones, mientras que la comercialización de alimentos y materias primas aumentó”

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