Las administradoras de fondos de pensión, que son las encargadas de administrar los fondos previsionales de los 10.000.000 millones de personas que se encuentran afiliadas al sistema previsional vigente, y de los cuales solo cotizan 5.000.000, tienen regulado donde invertir, ya sea dentro de nuestro país como también en el extranjero.

El ente regulador, ya dio luz verde a que estas entidades, puedan invertir en las pymes y con ello poder activar en parte, la economía y así poder generar empleo, a estas pequeñas y medianas empresas tan golpeadas desde octubre y con mayor razón desde que empezó esta pandemia del covid-19. Se están recibiendo sugerencias al respecto.

La cesantía en nuestro país ha aumentado considerablemente, por los motivos de todos conocidos, que a todos nos afectan y que no discrimina por clase social ni de ningún tipo, ya que somos protagonistas de una pandemia terrible, que ningún país estaba preparado, y que sólo lo conocíamos por los libros de historia, o por los monumentos que se hicieron, principalmente en Europa, en homenaje a los fallecidos, sobre todo de la última pandemia como fue la peste negra, que ha sido la más mortífera de la historia de la humanidad.

Dentro de todo lo que significa esta catástrofe a nivel mundial, con esta pandemia que no sabemos cuando terminará, los fondos previsionales, que en un momento se derrumbaron, hoy con el paso de los días, éstos se han ido recuperando y ciertamente, como hay muchas personas que han perdido su trabajo, necesitan imperiosamente poder acceder a tener una pensión anticipada como único ingreso, y que algunos pretenden “nacionalizar” esos ahorros, no es la mejor manera de permitir aquello, por el contrario, se requiere bajar requisitos exigidos para que las personas que tienen fondos suficientes, poder adelantar esa pensión, que con su ahorro y esfuerzo ha logrado reunir.

Hay muchas personas, que no califican para bonos o ayudas del gobierno por esta pandemia, han perdido su fuente laboral, y por lo mismo no tienen otros ingresos. Sin embargo, no pueden hacer uso de su dinero de la AFP, porque la exigencia ha aumentado y las trabas también. Este es el momento de revisar esa situación, en esta emergencia sanitaria más grande desde hace casi 100 años y que ataca principalmente a los adultos mayores, que son los más afectados, que no pueden trabajar y que deben elegir entre estar “encerrados” y no “enterrados” esperando poder recibir una pensión.
Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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