El secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, recordó que hoy se cumplen dos años de las últimas elecciones presidenciales en Venezuela y volvió a rechazar al régimen de Nicolás Maduro como vencedor de esos comicios.

“Hace dos años hoy, Maduro mostró al pueblo venezolano y al mundo que no puede haber elecciones libres y justas mientras ocupe el Palacio de Miraflores”, indicó Pompeo a través de su cuenta de Twitter.

Y agregó: “El Marco de Transición Democrática proporciona una hoja de ruta para una transición democrática pacífica para Venezuela”.

El secretario de Estado volvió a hacer hincapié en la propuesta del Ejecutivo de Donald Trump para que la nación caribeña supere la profunda crisis en la que está sumergida hace años.

Pompeo recordó, mediante un enlace compartido junto a su mensaje en Twitter, que, según el Proyecto de Integridad Electoral (Electoral Integrity Project, en inglés), “en los cinco días posteriores a las elecciones del 20 de mayo de 2018, 46 países declararon ilegítimos los resultados. El Proyecto es un programa académico independiente de la Universidad de Harvard en Estados Unidos y la Universidad de Sidney en Australia”, enfatizó.

La participación de los votantes durante las elecciones presidenciales de 2018 fue históricamente baja, lo que indica supresión de votantes, según el Proyecto de Integridad Electoral. El Consejo Nacional Electoral de Venezuela informó que el 46 por ciento de los votantes acudió a las urnas para emitir su voto. Según noticias de la agencia AP, la participación en las tres elecciones presidenciales anteriores fue de alrededor del 79 por ciento.

Además de una baja participación récord, funcionarios del Departamento de Estado encontraron otras formas de manipulación injusta de las elecciones. Desde que Maduro fue elegido por primera vez, su régimen:

– Inconstitucionalmente permitió que el Tribunal Supremo de Justicia, en lugar de la Asamblea Nacional de Venezuela, nombrara a personas leales al régimen para el Consejo Nacional Electoral, lo que se confirmó en 2016 cuando el Consejo Nacional Electoral bloqueó un referéndum revocatorio contra Maduro.

– Prohibió que los principales partidos y líderes de la oposición participaran en las elecciones.

– Asfixió la libertad de prensa, a pesar de que la ley electoral de Venezuela indica que toda cobertura de prensa debe ser libre y justa. “Los compinches de Maduro dictan la mayor parte de la cobertura mediática favoreciendo injustamente a Maduro”, indicó.

– Intercambió alimentos por los votos de venezolanos hambrientos, utilizando el carnet de la patria para hacer seguimiento de quienes habían votado por Maduro y entonces posteriormente recompensarlos con cajas del gobierno con alimentos.

Para evitar que se repitan las elecciones no democráticas de 2018, la Asamblea Nacional elegida democráticamente y el Departamento de Estado de Estados Unidos han presentado un nuevo marco nacional para restaurar la democracia en Venezuela, agregó.

El marco propone “un gobierno de transición ampliamente aceptable para organizar elecciones presidenciales libres y justas” que elimine la corrupción preexistente del régimen de Maduro y comience de nuevo a la vez que se adhiere plenamente a la constitución del país, expresó el secretario de Estado de Estados Unidos.

“Creemos que este marco protege los intereses y los valores de todos los venezolanos que tienen la necesidad acuciante de que se resuelva la gravísima crisis política, económica y humanitaria que atraviesan y que saben que los venezolanos pueden estar mejor”, concluyó Pompeo.

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