“Creo que necesito validar mi candidatura con el apoyo popular. La primaria era el camino para validarlo, porque soy independiente y no quiero renunciar a mi carácter de independiente y no lo voy a hacer para acomodarme a las circunstancias ”, dijo el senador Alejandro Guillier a La Tercera una vez que tomó la decisión de recolectar las 33.493 firmas que necesita para competir en primera vuelta como independiente. Pero además adelantó los riesgos de optar por ese camino. “Si las logro sigo adelante, si no, llegué hasta ahí nomás. Tampoco es algo tan dramático, ayudaremos de otra manera”, afirmó.

Sus dichos fueron una especie de “detonación silenciosa” en el Partido Socialista. Pese a ello el presidente de la tienda, Álvaro Elizalde, salió a respaldarlo y dijo que “es una decisión, obviamente, por la que ha optado el candidato, pero nosotros lo vamos a apoyar en la recolección de firmas”. La determinación de utilizar ese mecanismo -por sobre inscribirse en alguno de los partidos que ya lo habían proclamado-, fue tomada a puertas cerradas y el timonel de la tienda se enteró sólo una vez que ya era un hecho.

“No sé si Álvaro está enojado, pero sí desconcertado por estas salidas que tiene el candidato. A él le avisaron una vez que Guillier ya había optado por recolectar firmas, pero nunca se le consultó su opinión sobre qué era mejor. Eso obviamente genera una sensación extraña, de incomodidad”, dice una influyente fuente del socialismo.

En el partido advierten que el problema más complejo -no confesado públicamente- es que el candidato toma sus propias decisiones sin hacer parte a los partidos de ellas. Pero además, en el socialismo admiten cierta confusión respecto de cómo evaluar el modus operandi del senador: cada vez que habla existe una reacción negativa en la élite política de centro-izquierda, pero al mismo tiempo sigue manteniendo un apoyo no despreciable en las encuestas (pese a bajar en popularidad sigue siendo el más competitivo frente a Sebastián Piñera).

Lo cierto es al interior de la tienda también se generó cierto malestar con los dichos de Guillier sobre las consecuencias que tiene no conseguir las firmas, ya que “poner en duda la candidatura cada vez que no le acomoda el escenario, no es lo correcto. Ya dijo que no iba a competir en primarias, pero ahora después de todo lo que hizo el PS para proclamarlo no puede decir que si no las consigue se acaba todo, cuando sabe que cuenta con el apoyo del partido”, dice un parlamentario del PS.

Esto, porque en algunos sectores del socialismo sienten que el partido pagó costos “muy” altos para poder ungirlo como candidato, como bajar a José Miguel Insulza y Fernando Atria, los dos militantes de la tienda y dispuestos a competir en la presidencial y, luego, elegirlo por sobre el ex Presidente Ricardo Lagos, histórico del partido y quien los llevó nuevamente a La Moneda después de la caída de Salvador Allende.

Pero además, esa elección tuvo como consecuencia que Lagos desistiera de su opción de competir y que la DC usara ese hecho como argumento principal para no participar de las primarias de la Nueva Mayoría

Aún así, en el partido dicen que, pese a todo, hay que apoyar la candidatura pase lo que pase. “Álvaro jamás lo va a criticar públicamente, ni tampoco alguien de la directiva, ya estamos embarcados en esto. Independiente de que hayan hechos concretos que causen cierta molestia o incomodidad, es nuestro candidato. El PS lo proclamó y hay que juntar las firmas”, comenta a “El Líbero” un personero de la tienda.

No obstante, otro parlamentario socialista sostiene que “después de todo lo que pasó para proclamarlo, la directiva está muy amarrada con Guillier, no tienen ninguna opción de cuestionarlo. Jamás van a reconocer que les molesta cómo hizo las cosas”.
De hecho, en el PS ya se está trabajando en un instructivo de recolección de firmas y en la estrategia a seguir en los próximos días cuando Chile Vamos y eventualmente el Frente Amplio estén en campaña para las primarias. Es más, uno de los objetivos de estas semanas será estar en terreno, recorrer las distintas comunas del país para movilizar a la gente y recolectar firmas. Además, esperan que el candidato asista a encuentros con distintos colectivos y organizaciones sociales.

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