El mercado laboral va de mal en peor. Los efectos de la crisis social y, luego, de la actual pandemia de coronavirus ha llevado a los indicadores a números que se creían olvidados.

De acuerdo con la Encuesta de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación a nivel nacional alcanzó en el trimestre móvil febrero-abril una tasa de 9%, lo que equivale a 814 mil desempleados, 133 mil más que hace un año, cuando la tasa llegaba a 7,1%.

El 9% es el mayor porcentaje de desempleados desde mayo de 2010, cuando aún se sentían los efectos de la crisis subprime. Sin embargo, la tasa dada a conocer ayer no refleja a plenitud la debilidad del mercado laboral, ya que está afectada por el retroceso de 5,7% de la fuerza de trabajo, la mayor caída para esta variable desde que hay registros, la que además es aún más relevante si se toma en cuenta que desde 2018 la cantidad de personas en edad de trabajar (dentro y fuera de la fuerza de trabajo) se aceleró debido a la entrada de más inmigrantes al país.

Esta caída de la fuerza de trabajo se explica en el actual contexto de fuerte destrucción del empleo. En el trimestre analizado, los puestos de trabajo anotaron una caída de 7,6%, lo que corresponde a 680 mil empleos destruidos, lo que se divide en 408 mil formales y 272 mil informales menos. El porcentaje de baja es, además, el mayor desde la crisis económica de 1982 (cuando, según cifras de la época, se llegó a una contracción del 10%).

En la misma línea, también siguieron subiendo los desalentados, es decir, los que están fuera de la fuerza laboral porque se cansaron de buscar o porque creen que no encontrarán trabajo, pero que sí están dispuestos a tomar un empleo en las próximas dos semanas. Según la base de datos del sondeo del INE, llegaron a 142 mil personas, 79 mil más que hace un año.

“Los datos nos muestran un incremento masivo de la población económicamente inactiva. Sin embargo, no son los inactivos de carácter habitual los que aumentan, sino que el segmento denominado “potencialmente activo”, que se incrementó a un ritmo anual de 998 mil personas, superando ampliamente los 696 mil del reporte previo y el alza de 471 mil de diciembre-febrero. Esto corresponde a personas que no buscaron empleo en las últimas 4 semanas, pero que estarían disponibles para trabajar de inmediato si hubieran encontrado un trabajo, o que sí buscaron empleo, pero no están disponibles para trabajar de inmediato. En ambos casos se demuestra cierta intención de participar, por lo que se les considera como marginalmente vinculados a la fuerza laboral. Sin embargo, para ser clasificado como desocupado se deben cumplir ambos criterios simultáneamente, por lo que no son contabilizados como desempleados”, indica Juan Bravo, investigador de ClapesUC.

Esta baja en la fuerza laboral hizo que la tasa de participación laboral en Chile llegara a 57,9%, su menor nivel en la actual serie que parte en 2010. Particularmente relevante es la baja de la participación laboral de las mujeres, que pasó de 52,1% el trimestre inmediatamente anterior a 47,3%, ubicándose por primera vez desde 2015 bajo el 50%.

Con todo, el desempleo femenino mostró la tasa más alta en febrero-abril, llegando a 9,9%, mientras en los hombres fue de 8,3%.

Otro elemento que no permitió que la tasa de desempleo fuese mayor fue la entrada en vigencia de la Ley de Protección del Empleo. El INE informó que “los ocupados ausentes, que representan el 14,4% del total de ocupados, aumentaron 44,2% (equivalente a 364.821 personas)”, lo que se explica, indica la institución, por la nueva ley. Así, si todos esos trabajadores hubiesen pasado a las filas de la cesantía, la tasa de desocupación habría ascendido a 12,5%.

Finalmente, otra razón de por qué el desempleo no ha registrado alzas mayores es el rezago de la encuesta del INE. El sondeo divide la muestra en tres meses, lo que quiere decir que abril, el mes donde comenzó a sentirse con mayor fuerza el impacto del coronavirus, solo representa un tercio del total. Aunque los datos mensuales no son robustos, a modo de tendencia, la base de datos de la encuesta muestra que en abril la tasa de desocupados llegó a 10,9%, lo que se promedia con el 8,6% de marzo y el 7,8% de febrero. Así, esto da cuenta de la trayectoria del mercado laboral.

Regiones y edad

Si bien a nivel nacional aun el desempleo se mantiene bajo 10%, hay cuatro regiones que ya están en tasas de desocupación de dos dígitos. Lidera Antofagasta, con 11,1%, seguida por Valparaíso (10,7%), Atacama y Coquimbo (ambas con 10,6%). La Región Metropolitana tuvo un desempleo de 9,4%.

Por grupo etario, el mayor desempleo está en los jóvenes entre 15 a 24 años, con una tasa de 20,5%; entre 25 y 49 se ubicó en 9,1%; entre 60 y 64 años en 5,9%; y en 3,4% entre los de 65 años y más.

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