La economía de Estados Unidos continuó perdiendo una cifra inusual de empleos por efecto de la crisis del coronavirus, pero la destrucción de puestos de trabajo mantuvo una tendencia decreciente en la medida que algunos estados comenzaron a dejar las cuarentenas y reiniciar sus actividades.

Según los datos dados a conocer este jueves por el Departamento del Trabajo las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo totalizaron 1.877.000 en la semana terminada el 30 de mayo, cifra que se ubicó sobre las expectativas del mercado que había pronosticado que se llegaría a 1,83 millones de peticiones, de acuerdo a una encuesta de Bloomberg.

Sin embargo, el dato fue menor a la cifra de la semana pasada, la que fue revisada al alza en 3.000, pasando de 2.123.000 a 2.126.000.

Así el reporte semanal se ubicó por debajo de los 2 millones de solicitudes por primera vez desde mediados de marzo cuando comenzó a reflejarse con fuerza el impacto de la crisis sanitaria en el mercado laboral de Estados Unidos.

El promedio móvil de 4 semanas fue de 2.284,000, una disminución de 324.750 del promedio revisado de la semana anterior, el que fue ajustado al alza desde 750 de 2.608.000 a 2.608.750.

Se alejan de máximos

Si bien los pedidos se mantienen en niveles inéditos, la cantidad de solicitudes semanales han ido disminuyendo desde el máximo histórico que se dio en la semana terminada el 28 de marzo, en las que alcanzaron a 6.867.000, lo que podría sugerir que el peor impacto ya pasó.

Con el ciclo que se inició la tercera semana de marzo, cuando los pedidos del beneficio superaron los 3,3 millones, se han alcanzado cifras inusuales para el mercado laboral de Estados Unidos.

A modo de referencia en marzo de 2009, durante la crisis subprime, los pedidos se habían elevado a 665 mil, y hasta entonces el máximo, desde que se tienen registros, se había anotado en octubre de 1982 con 695 mil solicitudes.

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