“Efectivamente tuvimos una conversación muy seria y prolongada, le agradezco mucho el tiempo a don Eduardo Engel, anoche cuando él terminó sus actividades académicas, sobre este tema. Él me explicó latamente la metodología que habían usado para este estudio y a mí me parece, después de la explicación que él me señaló, que es una metodología válida”.

Con estas palabras, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, puso punto final a la polémica que desde ayer lo enfrentaba al centro de estudios Espacio Público, luego de que se publicara una proyección que estima que existen 712 “muertes en exceso” entre abril y mayo que pueden estar directa o indirectamente relacionadas a covid-19. Ayer, al informarse los resultados, el ministro desestimó el cálculo aduciendo que la cifra no consideraba la tasa de crecimiento anual de la población. “No se ajusta a la realidad”, dijo.

El director del centro, Eduardo Engel, explicó los alcances del estudio y llamó a Mañalich a que “no mate al mensaje sino que escuche el mensaje”. Además de clarificar la metodología, el economista señaló que junto a un porcentaje de casos de covid-19 que podrían haber fallecido sin diagnóstico, se puede estar generando un aumento de los fallecimientos de personas con otras patologías. “Los hospitales chilenos están muy cerca del colapso y es muy, muy importante ver cómo el sistema de salud también se está preocupando de otras enfermedades claves que llevan a que gente se muera”, dijo.

Fue esta posibilidad la que le produjo al ministro “una preocupación intensísima” porque “está reportado ya en otros países del mundo”. “Son personas que han fallecido por una enfermedad crónica, aguda, no vinculada a covid, y que no habrían recibido atención adecuada o la habrían recibido tardíamente producto de que no pudieron llegar a un centro de salud, no quisieron llegar a un centro de salud, o abandonaron un control de una enfermedad crónica de mal pronóstico”, explicó Mañalich este viernes.

A la luz de estos datos, el Minsal tomó una decisión: pondrá a disposición “no solo de Espacio Público, sino de toda la comunidad científica” “todas las bases de datos respecto a fallecidos día por día durante los últimos cinco años, agrupados por grandes clasificaciones de CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades, décima edición)”. En ellas las patologías se subdividen en categorías como infecciosas, de la sangre, endocrinas, del sistema nervioso o del aparato digestivo, entre 22 opciones totales. Esto buscará que “cualquier investigador pueda aclarar si existe realmente este exceso de fallecidos, cuál es la causa o a qué se puede atribuir”.

Según el titular de Salud, se trata de un trabajo que “no es una cosa de un día para otro”, porque implica “hacer un esfuerzo tremendo con el Registro Civil”. “Normalmente el Departamento de Estadística para la Información de Salud (DEIS) se demora mucho tiempo en reprocesar hacia atrás esta información”, explicó Mañalich. Una idea similar había sido deslizada por Engel el jueves, quien dijo que “si el DEIS no puede procesar rápidamente eso, simplemente se publiquen —obviamente innominados— los certificados de defunción”.

“La posibilidad —dado que se nos está acumulando lista de espera y que las personas están teniendo dificultades o no teniendo la voluntad de resolver problemas no vinculados a covid— de que eso se manifieste, como ya se ha señalado en otros países, en un exceso de mortalidad producto de enfermedades no covid, o sea, muertes indirectamente relacionadas a covid, es algo de la conversación con don Eduardo que anoche me generó una enorme, enorme preocupación”, enfatizó Mañalich.

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