El tenista nacional, Nicolás Jarry, sigue cumpliendo por estos días y ante la paralización del mundo del deporte blanco por el coronavirus, la sanción de 11 meses impuesta por la Federación Internacional de Tenis (ITF) tras arrojar doping positivo por contaminación cruzada de un laboratorio en Brasil que le proporcionaba suplementos vitamínicos.

Ante el panorama, el deportista se encuentra acompañado de su actual polola, Laura Urruticoechea, de 24 años, y que es estudiante de Ingeniería comercial de la Universidad de los Andes.

La joven relató cómo vivió ese complicado momento, cuándo se conocieron, los gustos del “Nico” y cómo se divierten.

“Se tuvo que ir como la cenicienta”

Laura Urruticoechea reveló que conoció a Nicolás Jarry en una reunión de amigos en común.

“Ahí el Nico fue confianzudo. Se sentó a mi lado conversamos hasta que le sonó la alarma, porque se tenía que ir a dormir. Igual que la cenicienta, porque al otro día viajaba a Montevideo”, comenzó relatando la joven en conversación con el diario Las Últimas Noticias.

“Después me empezó a mandar entradas para ver sus partidos y luego de eso, no hemos parado de estar juntos”, agregó Laura.

“Se notaba que era alguien especial y claramente, lo encuentro lo más guapo que hay”, sostuvo sobre el mismo tema.

“El doping fue un momento muy duro”

Laura Urruticoechea se refirió a lo vivido por el nieto de Jaime Fillol tras ser sancionado por doping por 11 meses y que le permitirá volver al circuito recién en noviembre.

“Eso claramente fue muy duro, pero nos volverá más fuertes”, sentenció.

Personalidad y gustos del Nico

Sobre los gustos y pasatiempos que comparte junto a Nicolás Jarry, la joven sostuvo que “nos gusta mucho la música y disfrutamos un montón ir a conciertos. También subir cerros y estar con Brako, nuestro perrito siberiano. La pasamos muy bien en las noches de Karaoke con su familia. Es muy difícil quitarle el micrófono al Nico. Nos reímos mucho”.

Siguiendo con el mismo tema, agregó que “Nico tiene mucha personalidad para ponerse cosas. Además, siempre escuchamos los consejos de su tía Cata (Fillol) para elegir cosas Just for fun (solo para divertirse) y algo más atrevido”.

Al cierre contó una de las locuras realizadas con el tenista, relatando que “el año pasado decidimos irnos de Viena a París (unos 1256 kilómetros) para poder pasar a un parque de diversiones que queda a mitad de camino, pero los trenes se empezaron a  retrasar. Eran las 10 de la noche y seguíamos arriba de un tren. Ya tipo 11, Nico sin querer se equivocó y nos bajamos en una estación antes en pueblo alemán sin ninguna personas a la vista y casi sin batería en el celular. Fue  un alivio al ver a la persona que nos tenía que recoger”.

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