“Este ese un tema familiar. En estricto sentido, familiar. Y la familia cumplió con todo. Y no queremos que sigan comentando cosas que no tienen ribetes familiares”, dice al teléfono Herman Chadwick Piñera, primo del Presidente Sebastián Piñera y hermano mayor del ex ministro del Interior, Andrés. Como él, durante la mañana en el numeroso clan han hecho saber su incomodidad -además del dolor por la pérdida- ante la polémica generada respecto de si se respetaron o no las normas y recomendaciones durante un sepelio en tiempos de pandemia. El gobierno ya ha tenido que referirse tres veces al episodio, luego de que sus detalles circularan en un video que el Parque del Recuerdo publicó ayer vía Youtube, y que esta mañana bajó.

La polémica ha orbitado en torno a varios ejes. Si el sacerdote de 104 años falleció o no a causa del COVID-19. Si las normas impedían o no tocar y abrir la tapa del féretro; y también, sobre la cantidad de personas presentes: hoy la subsecretaria Paula Daza subrayó que no deben ser más de 20 y que asistieron 18 personas. Pero en el registro se observan, además de los deudos, al menos once personas más, entre sacerdotes, seis músicos y dos fotógrafos.

Herman intervino hacia el final del sepelio. Fue justo después de que el Presidente se despidiera de su tío sin sacarse la mascarilla, afirmando que había fallecido a causa del virus: “No es casualidad que haya muerto en el día del padre y víctima de una enfermedad que ha causado tanto dolor y sufrimiento a tantas familias chilenas”.

Según cuenta a La Tercera PM, “como sobrino mayor, el resto de mis hermanos y primos me pidió que yo organizara la despedida al tío Bernardino. Y lo primero que hice fue ceñirme estrictamente a todas las normas sanitarias que hay en estos momentos para los entierros, conversar con el Parque del Recuerdo y con el Hogar de Cristo. Y cumplimos con todo. Así que este ese un tema familiar”.

El actual presidente de Enel Chile afirma que no sabe quién hizo público el video. “Pero en el video no hay nada que no cumpla con las normas. Nada. El video cumple con todas las normas del protocolo. Los cajones se sellan, la tapa que se abre es una tapa que siempre se puede abrir; no se sella la tapa, se sella el vidrio. Por lo tanto, no hay ningún incumplimiento. Pero es algo familiar: no puede tener repercusión pública el entierro de un arzobispo de 104 años tan querido por su familia”, afirma.

Chadwick relata que al sacerdote se le diagnosticó el Covid-19 “el 22 ó el 23 de mayo”.

“Ahí salió positivo su test de PCR. De ahí se fue a la Clínica de la Universidad Católica. Estuvo muy, muy mal, durante 14 días. La Clínica de la Católica, conversando conmigo, acordamos que se fuera a una casa de reposo que tienen los sacerdotes en la Plaza Eliodoro Yáñez, por ahí, para pasar sus últimos días. Para que tuviera más acceso a la familia, para que estuviera más cómodo. Él muere de las consecuencias de un Covid, después de una vejez larga, y después de estar los últimos tres o cuatro meses bastante más decaído que antes”, explica.

-Entonces, ¿nunca se le dio el alta médica?

-No. No hubo un alta médica. Nos dijeron “llévenselo a una casa donde pueda estar tranquilo”, pero era para bien morir. Nadie pensó que era para vivir.

-Falleció como lo dijo el Presidente entonces: “No es casualidad que haya muerto en el día del padre y víctima de una enfermedad que ha causado tanto dolor y sufrimiento a tantas familias chilenas”.

-Pero por supuesto, pues. Que como consecuencia del Covid personas jóvenes puedan salir dañadas, qué se yo, con un problema respiratorio, que pueda dejar algunas secuelas, al tío le dejó unas secuelas que le marcó su muerte.

Herman Chadwick afirma que en el funeral “había 19 personas, se podían ver (…) Había 19 personas, te puedo decir quiénes éramos: ocho Chadwick Piñera con sus señoras, son 16; Sebastián, 18; Pablo, 19, y la Pichita (Magdalena, hermana del Presidente), 20. Veinte personas”.

-Los familiares eran 20, entonces.

-Veinte. Y muchos quedaron con las ganas de ir y no pudieron.

-Pero considerando que había tres sacerdotes, seis músicos, dos fotógrafos, da 31.

-No, no, esos no se cuentan.

Salud: Riesgo “reside en la posibilidad de aglomeración” de asistentes

Esta versión es la única de la familia hasta ahora. El gobierno ha hablado tres veces, a través del ministro Enrique Paris y de la subsecretaria Paula Daza, quienes enfatizaron que el protocolo realizado por el Minsal se había cumplido. Primero, ella contestó preguntas en un contacto con Canal 13: “El protocolo fue absolutamente cumplido. El protocolo del ministerio de Salud dice que los ataúdes tienen que estar sellados, y los ataúdes que tienen vidrio están sellados. Son ataúdes sellados que efectivamente no tienen ninguna posibilidad de contacto con las personas de afuera”.

Con eso se refiere al Protocolo de Funerales en Tiempos de Pandemia por COVID-19, emitido por el 2 de abril por la Subsecretaría de Salud Pública. Ahí dice que “el cadáver de un fallecido por COVID-19 no significa un riesgo sanitario mayor al que ya existe previamente por la enfermedad. El riesgo reside en la posibilidad de aglomeración de personas asistentes al funeral”.

Es un texto breve, de tres páginas, que -entre otras cosas- establece que el proceso del funeral “debe tener una duración máxima de 90 minutos”; que la asistencia está restringida “exclusivamente al núcleo directo del fallecido con un máximo de 20 personas”; que se recomienda “no utilizar decoración durante las ceremonias”; y que los asistentes “deben cumplir con las medidas de distanciamiento social establecidas, es decir, mínimo 1 metro entre cada persona”.

El documento no establece de forma clara una recomendación respecto de la cercanía o no de los asistentes con el féretro, ni de la conveniencia o no de abrirlo; sólo enfatiza en que éste debe ser hermético e impermeable.

Según lo que se ve en el video que subió ayer el Parque del Recuerdo, la ceremonia tuvo poco más de una hora de duración, y sobre la cantidad de asistentes, a los 20 familiares que cuenta Herman Chadwick se suman al menos 11 personas más, parte de las cuales estaban fuera de la carpa en la que se encontraba la familia del fallecido sacerdote. Estas estaban sentadas a un metro de distancia, distancia que se rompió cuando se acercaron a mirar el féretro y cuando se retiraron del lugar.

“El Presidente Sebastián Piñera y el equipo tuvieron mucha precaución. Se cumplió el número de personas que podía estar presentes”, añadió Daza en el contacto con T13. Luego, a la hora del balance matinal diario del Minsal, el ministro Paris le dio el pase para que contestara consultas, no sin antes advertir que “en circunstancias de tanto dolor creo que utilizar esta situación por parte de un parlamentario que tiene derecho a fiscalizar, me parece que no es lo más adecuado”. Esto, aludiendo a que el diputado DC Gabriel Ascencio manifestó dicha intención.

Daza ahí también hizo ver que “debido a las preguntas que han ocurrido respecto al funeral de don Bernardino Piñera quiero decir que la familia está pasando por momentos difíciles, por eso no nos parece adecuado este tipo de comentarios. Se cumplió 100% con el protocolo para poder asistir a un funeral”.

¿Y el resto de los asistentes, los músicos y los fotógrafos? “El protocolo es bastante claro. Dice que deben asistir un máximo de 20 personas: Obviamente, la familia es quien decide quiénes son esas personas cercanas con respecto a la familia. Cada familia sabe quiénes son sus personas más cercanas. Creo que es muy importante respecto a las políticas públicas”, dijo entonces. Ahí la subsecretaria dijo que tenía una cifra exacta: “En este funeral asistieron 18 personas, mantenían distanciamiento social”. Herman Chadwick dice que fueron 20 de la familia.

Hechas las consultas al Cementerio Parque del Recuerdo, éste publicó un comunicado relativo a la ceremonia “que ha sido ampliamente difundida en la prensa y redes sociales”. Dice ahí que “desde el comienzo de esta contingencia de salud pública, Parque del Recuerdo ha cumplido estrictamente con los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud para funerales por covid-19, entre ellos la cantidad máxima de 20 asistentes y el distanciamiento social durante las ceremonias fúnebres”.

Agrega el texto que “los cementerios son la última etapa dentro del proceso de despedida de un ser querido, y de acuerdo con el Protocolo de Funerales en contexto de pandemia por covid-19, la urna se encontraba sellada”, y que “debido a la restricción de asistentes a las ceremonias fúnebres, Parque del Recuerdo ofrece la alternativa de transmisión de ceremonias vía streaming, cuyo link privado es de propiedad de la familia para la difusión entre sus seres queridos”.

¿Qué dicen en Presidencia? Formuladas las consultas del caso, la respuesta extraoficial fue escueta: el tío del Mandatario murió “sin covid”, estaba “recuperado”, tenía “104 años” y “se cumplió el protocolo de salud siempre”.

En La Moneda la mayoría defendió pública y privadamente el cómo se realizó la ceremonia. Sin embargo, solo unos pocos reconocían -sin entrar en detalles- que sí se cometieron algunos “errores” que dejaban en una posición incómoda al Presidente.

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