Si hay un padecimiento del que se quejan muchas personas ese es el dolor de cabeza. Una afección que se hace más frecuente con los cambios de temperatura y, sobre todo, con el calor. Las cefaleas pueden atacarnos en cualquier momento: mientras trabajamos y miramos al ordenador, después de una noche de diversión o tras haber ingerido bebidas alcohólicas, o simplemente sin ninguna razón aparente. Te levantas y ya parece que estás condenado a arrastrar este molesto dolor en el interior de tu cráneo.

Es por ello por lo que muchas veces no nos queda otro remedio que aceptarlo y tener que cargar con ello. Se sobrentiende que los analgésicos son nuestros grandes aliados en estos momentos. Pero, ¿cómo saber cuándo este dolor de cabeza entra dentro de la normalidad o puede llegar a ser realmente peligroso? La revista ‘Mel Megazine’ ha hablado con varios expertos médicos en este tipo de afecciones para saber cuándo acudir al médico y poner en manos de un profesional este problema tan típico pero a veces peligroso.

Si experimentas un fuerte dolor de cabeza junto con una pérdida de visión o conciencia, así como naúseas, lo mejor será ir a una consulta médica

El primer paso es entender qué tipo de dolor es y por qué lo tenemos. “Hay tres clases de cefaleas”, explica el neurólogo David Friedman. “La más común viene producida por tensiones musculares a raíz de las contracciones entre las regiones de la cabeza y el cuello. La segundo es la migraña, que generalmente dura entre cuatro horas y hasta tres días o más. Aproximadamente, una de cada cinco de ellas puede llegar a ser incapacitante para llevar una vida con total normalidad. El tercero más frecuente es el dolor de cabeza ‘cervicogénico’, causado por una desalineación vertebral en el cuello, ya menudo viene causado por una caída, un latigazo muscular o una lesión deportiva”.

Al tratarse de una zona tan poco conocida como el cerebro, la clasificación de estas patologías puede variar y hacerse más extensa, de ahí que puede que no te hayas sentido identificado con ninguna de estas descripciones. En cualquier caso, si crees que el dolor es excesivo, demasiado frecuente o bien tarda mucho en desaparecer, es cuando deberías considerar la opinión de un médico especialista.

Visita a tu médico si tienes un dolor de cabeza persistente y desarrollas hasta fiebre, escalofríos o sudores nocturnos

“Debes acudir al médico si experimentas un fuerte dolor de cabeza asociado con una pérdida de visión o conciencia, así como náuseas”, advierte Friedman. “Alrededor de un tercio de las personas que padecen migrañas tienen síntomas neurológicos (el llamado “aura”), que incluye una progresiva pérdida de la visión, a veces acompañada de una molesta sensación de hormigueo por toda la cara y las extremidades superiores. Estos síntomas generalmente suelen desaparecer en una hora. Si duran más o tienen un inicio inmediato, debes consultar a un médico”.

De igual modo, también deberías hacerlo en caso de sentir debilidad en uno de los lados del cuerpo, cierta dificultad al hablar o al caminar. “Si tienes un dolor de cabeza persistente que parece que nunca va a desaparecer y desarrollas hasta fiebre, escalofríos o sudores nocturnos, debes ser evaluado por un profesional para descartar una posible enfermedad subyacente”, aconseja el experto.

El bruxismo

También puede haber otras causas que no aluden necesariamente a las musculares o las neurológicas. Sin ir más lejos, el bruxismo nocturno, por el cual ciertas personas tienden a apretar los dientes mientras duermen. En este caso, la tensión mantenida de la mandíbula puede extenderse a otros músculos a lo largo de las mejillas y de ahí hacia los lados de la cara, causando dolor de cabeza.

Por ello, si además de sentir la clásica cefalea también percibes molestias en la mandíbula o los dientes, es posible que la causa venga de ahí, y en ese caso deberías acudir a un dentista. Existen prótesis dentales que se instalan en la mandíbula y los dientes para prevenir y evitar el bruxismo.

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