El largo camino legislativo del proyecto continuó la tarde de ayer miércoles. La sala del Senado (es decir, todos los senadores) aprobaron la iniciativa junto con las nuevas indicaciones que sumó la comisión de Constitución. ¿Con eso ya podríamos ir a pasar por caja? La respuesta es no todavía.

¿Qué podría ocurrir?

Luego que la Cámara Alta aprobara el retiro del 10% de la AFP, se abren tres escenarios. Uno, se promulga directamente; dos, se recurre al Tribunal Constitucional para frenar el proyecto, o tres, derechamente se aplica un veto por orden del Presidente Sebastián Piñera.

Christian Viera, académico de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso respondió estas dudas a LaCuarta.com.

«El camino más corto sería que el Senado aprobara tal cual como el proyecto viene en la Cámara de Diputados. Si así lo hace el Senado vuelve al Presidente de la República para que lo promulgue», soltó el académico. Ese sería el camino más corto, pero…

También está la posibilidad de que se apruebe, pero con algunas modificaciones a como se recibió. En ese escenario, la discusión volvería a la Cámara de Diputados y Diputadas y se constituiría una Comisión Mixta.

Sin embargo, el profesor explicó otras alternativas que se podrían abrir. «El senador Allamand realizó una reserva de constitucionalidad. Si cuenta con el patrocinio del número necesario de diputados o senadores puede presentar un requerimiento al Tribunal Constitucional con un mecanismo que se llama «control preventivo». Y ahí se para el proyecto y no se puede promulgar», indicó.

El Presidente corta el queque

Si finalmente no se presenta un requerimiento al Tribunal Constitucional, el proyecto llega al Presidente. Y este tiene dos alternativas: «Veta o promulga», afirmó Viera.

Si promulga el proyecto se convierte en ley. Pero ¿qué pasa si veta?

«En caso de que el Mandatario vete el proyecto, este podría volver al Congreso ya que podrían insistir», explica el académico. Incluso «se podría abrir la posibilidad de un Plebiscito, lo que alargaría aún más la discusión», señaló.

Sin embargo, el académico reconoció que en caso de que el Presidente Piñera aplique un veto al proyecto, dicha decisión podría acarrear costos políticos aún más profundos.

«El veto no es una herramienta ilegal porque protege su programa de Gobierno. El tema está en que tiene un costo político muy grande. Si el Presidente veta, el proyecto se cae y se verá obligado a dar explicaciones a la gente. El mensaje es muy potente y por eso los presidentes lo ocupan poco. Es meterse en un problema», cerró.

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