Tal como lo había hecho 23 años atrás de la mano de Diego Armando Maradona, Napoli conquistó la Copa Italia tras derrotar 4 a 2 por penales a Juventus, que contó con Paulo Dybala como titular, después de igualar 0 a 0 en la final disputada en el Estadio Olímpico de Roma. De esta manera, el equipo del sur obtuvo este trofeo por sexta vez en su historia y por primera desde 2014.

Arrancó mejor la Juve, presionando intensamente y haciendo circular con criterio y paciencia el balón. Antes de que se cumplieran cinco minutos, dispuso de su primera chance tras una mala salida de la defensa napolitana, pero el remate desde el borde del área de Cristiano Ronaldo encontró una buena respuesta del arquero Alex Meret.

Paulo Dybala intenta maniobrar entre Dries Mertens y Piotr Zielinski. (Foto: Alberto Lingria / Reuters)

Paulo Dybala intenta maniobrar entre Dries Mertens y Piotr Zielinski. (Foto: Alberto Lingria / Reuters)

Al joven guardavalla de 23 años le tocó reemplazar al colombiano David Ospina, quien fue figura en la revancha de la semifinal ante Inter, pero recibió una tarjeta amarilla que le valió una suspensión. A los 20 minutos, Miret volvió a actuar con seguridad ante un disparo del uruguayo Rodrigo Bentancur.

Con una propuesta menos frontal y sin tener tanto el balón, el elenco dirigido por Gennaro Gattuso tuvo las ocasiones más claras de la etapa inicial. Poco antes de la media hora, un tiro libre de Lorenzo Insigne se estrelló contra el poste derecho del arco defendido por Gianluigi Buffon.

El alemán Diego Demme despacha un derechazo que motivará una gran respuesta de Gianluigi Buffon. (Foto: Alberto Lingria / Reuters)

El alemán Diego Demme despacha un derechazo que motivará una gran respuesta de Gianluigi Buffon. (Foto: Alberto Lingria / Reuters)

El inoxidable arquero del equipo turinés mostró sus reflejos intactos en el cierre del período, primero para repeler con las piernas un disparo a quemarropa del alemán Diego Demme y enseguida para volar y enviar al córner un remate desde fuera del área de Insigne.

El día en que el fútbol italiano celebraba el 50° aniversario de la inolvidable victoria 4 a 3 de la Azzurra sobre Alemania Federal en la semifinal del Mundial de México 1970, los 22 protagonistas de esta final no estuvieron en esos primeros 45 minutos a la altura de Gianni Rivera, Gigi Riva o Sandro Mazzola, pero tampoco decepcionaron.

La larga inactividad de la que los futbolistas todavía están saliendo en estos días se hizo sentir en el complemento, en el que la intensidad fue menor y el cansancio en los cuerpos se combinó con imprecisiones en el manejo de la pelota y en muchos roces, en su mayoría producto de llegadas a destiempo y no de una intención de golpear.

El arquero Alex Meret, seguro durante los 90 minutos, atrapa un centro en su área. (Foto: Andrew Medichini / AP)

El arquero Alex Meret, seguro durante los 90 minutos, atrapa un centro en su área. (Foto: Andrew Medichini / AP)

Ante la mirada de Gonzalo Higuaín, quien siguió el partido desde una de las plateas (una molestia muscular en el isquiotibial derecho le impidió jugar), la Juve siguió mostrando una postura más ambiciosa, pero sin incomodar a Meret.

Como en el capítulo inicial, Napoli necesitó mucho menos prolegómenos para inquietar a Buffon. Lo hizo primero con un disparo de media distancia del ingresado Matteo Politano que controló el arquero y luego con una media vuelta del polaco Arkadiusz Milik, otro de los hombres de refresco de Gattuso, que voló por arriba del travesaño.

Después de 45 minutos de escasísima emoción, en el tiempo agregado Napoli tuvo una ocasión doble inmejorable para quedarse con la Copa, pero Buffon, el hombre más destacado del duelo, se lo impidió, primero volando contra el palo izquierdo para rechazar un cabezazo del serbio Nikola Maksimovic y en el rebote para desviar un bombazo a bocajarro y a centímetros de la línea de sentencia del macedonio Eljif Elmas.

Gianluigi Buffon fue la figura de Juventus en el partido ante Napoli. (Foto: Filippo MONTEFORTE / AFP)

Gianluigi Buffon fue la figura de Juventus en el partido ante Napoli. (Foto: Filippo MONTEFORTE / AFP)

Así, el cero quedó estampado en el marcador y la final se encaminó sin escalas a los penales. La semana pasada, la Federación Italiana había informado que en caso de igualdad tanto en las series de semifinales como en la final se saltaría directo a la definición desde los 11 metros, sin necesidad de tiempo suplementario.

La tanda no comenzó bien para la Juve, puesto que Meret se quedó con el débil y anunciado remate de Dybala, y siguió peor porque Danilo desvió su tiro. Napoli fue infalible, Insigne, Politano y Maksimovic no fallaron y así no dieron chances para la remontada, más allá de los aciertos de Leonardo Bonucci y Aaron Ramsey. El disparo final del polaco Milik quebró el silencio en el Olímpico y le dio el título a Napoli.

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