Karam tiene siete meses. Nació en Irak con cuatro brazos y cuatro piernas. Los médicos pudieron operarlo con éxito y removerle las extremidades que tenía de más, por la fusión de dos gemelos, en donde uno no llegó a absorber del todo al otro.

Finalmente, médicos indios lograron operarlo con éxito y le sacaron los miembros sobrantes. “Nos lo trajeron cuando apenas tenía dos meses y su caso era bastante excepcional. La mayoría de las técnicas quirúrgicas que hemos empleado no habían sido utilizadas hasta la fecha”, declaró Gaurav Rathore, uno de los médicos que operó al bebé iraquí.

Los cirujanos del hospital Jaypee de Noida, ciudad cercana a la capital india, extirparon primero los dos miembros que tenía adheridos al estómago y, tras haber corregido una complicación cardíaca, pudieron quitarle los demás miembros sobrantes.

“Hasta ahora nuestra empresa ha sido un éxito. Karam es un joven bebé muy valiente. En realidad, es un niño muy alegre”, añadió. En el útero, unos gemelos fusionaron sin que uno de los fetos absorbiera completamente al otro. El padre del bebé, Sarwed Ahmed Nadar, llevó a su hijo a India donde un equipo médico lo sometió a tres operaciones sucesivas, cerca de Nueva Delhi.

Sin embargo, Karam deberá seguir visitando a los médicos cada cierto tiempo. Durante su infancia necesitará más operaciones quirúrgicas para corregir otras anomalías. Su padre, de 28 años, espera que pueda crecer como un niño normal. “Había muchos riesgos, pero nunca he perdido la fe”, dijo.