La Corte Suprema de Estados Unidos decidió este jueves mantener en pie el programa de Acción Diferida Para los Llegados en la Infancia (DACA), que protege de la deportación a centenares de miles de jóvenes indocumentados conocidos como “soñadores”.

Manifestantes frente a la Corte Suprema durante el debate sobre el DACA que ampara a los jóvenes hijos de inmigrantes

En una decisión ajustada, por 5 votos a favor y 4 en contra, el Supremo rechazó la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de poner fin al programa que desde hace ocho años ha beneficiado a muchos indocumentados que llegaron al país cuando eran niños.

El Presidente del Tribunal Supremo, el conservador John Roberts, se unió a los cuatro jueces progresistas para determinar que sería “caprichoso” y “arbitrario” poner fin al programa adoptado por el presidente demócrata Barack Obama para dar protección contra las deportaciones y permisos de trabajo a estos jóvenes, principalmente oriundos de América Latina y muchos de los cuales no recuerdan su país de origen.

“No estamos decidiendo si DACA o su terminación son políticas fundadas. Nos referimos sólo a si la agencia cumplió con los requerimientos de procedimiento que le otorgaran una explicación razonada para su acción”, escribió Roberts en el acta.

El fallo significa que los casi 700 mil inmigrantes, en su mayoría jóvenes adultos actualmente inscritos en DACA, permanecerán protegidos de la deportación y serán elegibles para obtener permisos de trabajo renovables de dos años.

Gracias a DACA, miles de estos jóvenes pudieron continuar con sus estudios universitarios y otros muchos lograr un mejor empleo, y todos salir de unas sombras en las que vivieron, incluso sin saberlo.

Tres de cada cuatro estadounidenses (74 %) apoyaban el otorgamiento de un estatus legal para los “soñadores”, según una encuesta divulgada por el Centro Pew en víspera de la decisión de la Corte Suprema.

El amparo migratorio convirtió a muchos “soñadores” en los primeros universitarios de su familia, y unos quieren ser ingenieros y otros abogados para intentar ayudar a inmigrantes como ellos. No obstante, el gobierno de Trump vetó a los “soñadores” de las becas universitarias de emergencia aprobadas por el Congreso dentro del paquete de rescate de 2,2 billones de dólares para aliviar el impacto del coronavirus. Algunas universidades de prestigio rechazaron los fondos citando la nueva política.

El fallo no impide que Trump vuelva a intentar cerrar el programa. Pero es poco probable que su administración pueda poner fin a DACA antes de las elecciones del 3 de noviembre en las que el presidente busca un segundo mandato de cuatro años.

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