Este 18 de junio fue un día triste para el deporte, pues Marlene Ahrens, la única mujer chilena en conseguir una medalla olímpica, falleció a los 86 años de una insuficiencia cardiaca. La destacada ex deportista, eso sí, dejó un legado imborrable.

Nacida en Concepción el 27 de julio de 1933, Ahrens logró meterse en la historia del deporte chileno con apenas 23 años cuando en los Juegos Olímpicos de Melbourne de 1956 se colgó la presea de plata tras lanzar 50,38 metros con su jabalina.

Y el logro de la deportista no fue menor, pues desde 1928 Chile ha obtenido apenas 13 medallas olímpicas, sólo una de ellas alcanzada por una mujer.

Ahrens llegó al deporte por medio de la gimnasia, aunque con los años decubrió su enorme capacidad para lanzar la jabalina, disciplina en la que fue dos veces campeona panamericana, en cuatro oportunidades sudamericana y una vez más iberoamericana.

De hecho su habilidad fue tanta, que necesitó apenas unas pocas semanas de entrenamiento para conseguir el quinto lugar en un Sudamericano y recién en la Navidad de 1955, a menos de un año de su gran logro, su marido y su padre le regalaron su primera jabalina. Desde ahí no paró más. 

Las mencionadas preseas doradas llegaron en los Sudamericanos de Santiago 1956, Montevideo 1958, Lima 1961 y Cali 1963, en los Panamericanos de Chicago 1959 y Sao Paulo 1963 y en el Iberoamericano de Madrid 1962.

La deportista de 1,75 metros de estatura, en pleno auge de su carrera, decidió dejar la jabalina. “Paré en seco a un dirigente por lo que hoy sería catalogado como acoso sexual. Fui a hablar con el presidente del Comité Olímpico para estampar mi reclamo, pidieron que me callara, porque si hacía pública la denuncia sería muy grave para el olimpismo, porque dos atletas más habían sido molestadas por esta persona. En esa reunión me pidieron que me callara, porque si hacía pública la denuncia sería muy grave para el olimpismo. Eso me costó no ir a Tokio, que me suspendieran y me prohibieran apelar“, explicaría más tarde.

Ahrens, eso sí siguió ligada al deporte y a los 32 años decidió dedicarse al tenis y ganó el Torneo de Chile en dobles mixtos en 1967, junto a Omar Pabst.

En 1979 comenzó a incursionar en la equitación y en 1995 formó parte del equipo nacional que participó en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, Argentina.

El 28 de noviembre de 2016, a 60 años de la medalla conseguida en Melbourne, Ahrens fue distinguida por el Ministerio del Deporte.

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