El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, tildó este sábado de “hipocresía” una condena al racismo declarada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Pompeo dijo que el consejo debería centrarse en lo que llamó “disparidades raciales sistémicas en países como Cuba y China.” La resolución del viernes “apunta al sistema policial y la raza en Estados Unidos (y) marca un nuevo punto bajo”, dijo en un comunicado.

El pronunciamiento se aprobó tras un debate incitado por las protestas que estallaron en Estados Unidos tras la muerte de George Floyd, un hombre afroamericano que pereció asfixiado por un policía blanco que lo había detenido.

En su versión inicial, la resolución reclamaba la creación de una comisión de investigación internacional independiente para esclarecer el “racismo sistemático” en Estados Unidos. Sin embargo, el texto fue edulcorado progresivamente y no hace referencia alguna al país norteamericano, algo muy criticado por las ONGs.

Conmemoración de la abolición de la esclavitud

Recordar que ayer viernes, miles de estadounidenses llenaron las calles del país este viernes con marchas para conmemorar el 155 aniversario de la abolición de la esclavitud, en pleno periodo de tensiones y de reflexión sobre la discriminación y el racismo sufrido por la comunidad negra.

En Washington los manifestantes derribaron el viernes por la noche la estatua del general confederado general Albert Pike, le prendieron fuego y corearon “las vidas negras importan”, según imágenes transmitidas por ABC7 News.

“La policía de Washington no está haciendo su trabajo al observar cómo se destruye y se quema una estatua”, dijo el presidente Donald Trump en Twitter.

Varias manifestaciones tuvieron lugar en ciudades como Washington, Nueva York, Atlanta, Chicago y Los Ángeles con motivo del “Juneteenth” (contracción de junio y 19 en inglés), el día de 1865 en que los últimos esclavos fueron liberados en Texas.

La fecha suele celebrarse con servicios de oración y reuniones familiares, pero este año, la muerte de varios afroestadounidenses a manos de la policía llevó al país a marchas masivas en pleno debate sobre el racismo que marcó su pasado e impregna la sociedad.

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