«Es de mucha pena y tristeza, más hoy día por todo lo que estamos viviendo como pandemia y habiendo tantas otras necesidades para los niños, que se empiece a legislar en esto», dice la vocera del Movimiento con mis hijos no te metas, Ingrid Bohn, respecto al proyecto de ley de Garantías de la Niñez. Texto legal, que a juicio de la vocera «viene a relegar el rol protagónico y el derecho preferente de los padres a ser las personas que pueden educar a los niños en temas valóricos».

La vocera del movimiento aborda la situación actual del proyecto y afirma: «Hoy día tenemos un gran porcentaje de niños que no pueden seguir las clases on line porque no tienen un simple aparato electrónico, hoy día se debería haber legislado para eso, para tener continuidad en el año escolar, ahí tendría que haber estado el foco y no en estos proyectos que en nada ayudan a la infancia».

-¿Cómo evalúa el proyecto de ley de Garantías de los Derechos de la Niñez?

-Para nosotros como movimiento, la Ley de Garantías es la madre de todos los proyectos y así como está es pésimo, todo lo que tenemos ya aprobado es nefasto, faltan dos puntos importantes que aprobar y que tampoco son tan buenos para los padres. Estos días han sido de mucha movilización de padres y apoderados para poder informar de los alcances que tendrán estos proyectos. Es de mucha pena y tristeza, más hoy día por todo lo que estamos viviendo como pandemia y habiendo tantas otras necesidades para los niños, que se empiece a legislar en esto. Lo que están aprobando es autonomía progresiva, perspectiva de género, que todos los niños tengan derecho a una educación sexual integral, con la identidad de los niños. Si esto se aprueba, uno como papá no le podrá revisar ni un celular a un niño, para ver si está viendo pornografía o si está en una videollamada ilícita. Viene a relegar el rol protagónico y el derecho preferente de los padres a ser las personas que pueden educar a los niños en temas valóricos, que pueden supervisar lo que ellos ven y tener el control de la infancia.

«Es de mucha pena y tristeza, más hoy día por todo lo que estamos viviendo como pandemia y habiendo tantas otras necesidades para los niños, que se empiece a legislar en esto».

Lo que falta por aprobar es un artículo que habla sobre la libertad de los niños, respecto a la libertad progresiva de los niños, porque quieren que sean autónomos. Los niños pueden ir a una manifestación, pero ahí hay una disyuntiva porque si va a una manifestación y comete un agravio, ¿a quién van a llamar responsable? Al papá.

-¿Cuál es su objeción contra la autonomía progresiva?

-Nuestra objeción con la autonomía progresiva es que se pierde el rol protagónico de los padres, como responsables de la educación de sus hijos. Lo que pasa con la autonomía progresiva es que no está completamente abordada, por ejemplo, si un niño de 14 o 15 años toma el auto del padre y lo choca. ¿Quién es el responsable? Es el padre, no el niño, sin embargo, para otras cosas que involucran la autonomía de su cuerpo, de sus decisiones, en ciertos aspectos que tienen que ver con su capacidad de hacer cosas con su cuerpo, ahí sí son autónomos y eso es lo que nos preocupa. El segundo punto que falta por aprobar y que nos preocupa, es sobre el desarrollo intrauterino de un niño, o sea no se puede discriminar a un niño cuando vive, pero sí se puede discriminar con el aborto. Tenemos una diferencia que para nosotros el niño que está por nacer tiene el derecho a la vida.

«Nuestra objeción con la autonomía progresiva es que se pierde el rol protagónico de los padres, como responsables de la educación de sus hijos».

-Ustedes han planteado que el proyecto les quita potestades a los padres y fortalece el rol del Estado, ¿por qué?

-Vemos que el rol protagónico de los padres pasa a un cuarto, quinto o séptimo punto de relevancia, porque primero está la autonomía de los niños, sus derechos, el rol protagónico del Estado siendo que el Estado debe ser garante de que se cumpla el rol protagónico de los padres según la Constitución. Esto es inconstitucional porque la Constitución dice en el artículo 19, numeral 10, que el derecho preferente de educar a los hijos es de los padres y esta batería de proyectos relega ese rol de los padres. Fue reconocido por el diputado Mario Venegas sobre la Educación Sexual Integral que había movimientos de padres que merecían ser escuchados porque veía que sus derechos estaban siendo vulnerados. Ahí el Ejecutivo pidió formar una mesa técnica para ver las indicaciones, que eran como 80, y hay algunas en las que vemos que se está recuperando el rol protagónico de los padres porque los parlamentarios han hecho eco de que los movimientos, como Con mis hijos no te metas, no son fanáticos ni integrados por la ultraizquierda o la ultraderecha.

-Esta semana tuvieron un episodio con el senador Manuel José Ossandón durante la comisión de Infancia, ¿qué fue lo que sucedió?

-Si hacemos un retroceso, el senador Carlos Montes también dijo que había grupos radicales y conservadores, al igual que el senador Ossandón, pero yo no lo veo tan así. Con mis hijos no te metas es un movimiento ciudadano que nace desde la vulneración de derechos como padres y a nuestros hijos, hemos apoyado varias causas. Nosotros no somos un movimiento político ni religioso, aunque yo sea cristiana, por muchos años fui dirigente de la Confepa y el senador Montes nos defendió en su momento cuando nos catalogaban de ultraderecha. Lo nuestro solo es hacernos escuchar y que se deje de legislar para nuestros hijos, quitándonos nuestros derechos. Nosotros sí somos conservadores porque la familia es el núcleo fundamental de la sociedad y debe ser resguardada como tal, hoy día hay proyectos que también vienen a destruir la familia y estos proyectos también ayudan a eso porque dándoles una autonomía malentendida los van a enemistar contra sus padres y eso nos preocupa demasiado.

«Nosotros no somos un movimiento político ni religioso».

-¿Cómo evalúa el rol de la Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz?

-Lamentablemente no es el mejor, ha tratado a los padres de bots y dice que los padres consideran a sus hijos como objetos. Eso no podemos aceptarlo, en conclusión, una Defensora de la Niñez que no apoya a los padres no nos sirve, la defensa de los niños debe resguardar de su vulneración en todos los aspectos.

-¿Qué acciones van a realizar respecto a estos proyectos de ley?

-Nosotros estamos esperando lo que va a suceder con las indicaciones. Hoy no podemos ir al Congreso, pero sí nos podemos movilizar virtualmente, estamos teniendo reuniones con diferentes actores. La idea es realizar diferentes protestas virtuales y seguir informando a la ciudadanía. Hoy día tenemos un gran porcentaje de niños que no pueden seguir las clases on line porque no tienen un simple aparato electrónico, hoy día se debería haber legislado para eso, para tener continuidad en el año escolar, ahí tendría que haber estado el foco y no en estos proyectos que en nada ayudan a la infancia.

Por Bastián Garcés para ellibero.cl

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