Ganó el Madrid y ya es líder. Los blancos acabaron sufriendo en Anoeta, pero ya han solventado dos de sus partidos más complicados, Valencia y Real Sociedad, y han aprovechado el pinchazo del Barça en Sevillsa No sin polémica, porque la Rea protestó los dos goles blancos y también el anulado a JanuzajPiqué dijo que sería complicado que el Madrid perdiera puntos… pues en eso tiene razón. Porque este Real es muy fiable.

Habló Piqué para calentar el ambiente y meter presión al Madrid. Y los blancos no quisieron entrar en polémicas, enfocados en asaltar el liderato. Y lo consiguieron, no sin jugadas de las que necesitan la confirmación del VAR, por lo que claras no fueron. El penalti sobre Vinícius, el gol anulado a Januzaj, el tanto de Benzema… Para nuestro analista arbitral, Andújar, todas bien señaladas. El caso es que los blancos suman tres de tres, sólo han encajado dos goles, solo sufrieron al final contra la Real y ya viven en lo más alto de la tabla. Con esta versión sólida, será difícil que el Madrid pierda puntos en esta Liga. Además sin necesidad de que Hazard disputara un solo minuto…

Vinícius desequilibró a la Real Sociedad con su profundidad e insistencia. El brasileño firmó un jugadón un caño estratosférico que acabó en el penalti del 0-1. Pero no sólo eso. Apretó en defensa como un animal y demostró personalidad para tirar del carro. Un señor partido el de Vini, aunque eligiera mal en las finalizaciones. Fue un puñal y decisivo en una victoria que vale más que tres puntos.

Sergio Ramos es capital en este Madrid. Por eso es preocupante que no pudiera acabar el partido, aunque antes de ser sustituido le diera tiempo a hacer su trabajo de manera impecable. Lo bordó en defensa y adelantó al Real de penalti, infalible desde los once metros. Acto seguido chocó con Isak y se llevó un duro golpe en la rodilla izquierda que le impidió continuar.

Odegaard está muy lejos de la versión que enamoró en San Sebastián e ilusionó al madridismo por partes iguales. El noruego, renqueante, no le cogió el tempo al partido, desdibujado y desconectado, sin la chispa adecuada, incluso fallón en pases que provocaron contras del Madrid peligrosas. No le ha sentado bien el parón a Martin, nada que ver con el jugador que volvió loco al Real en Copa. Sirva el zurdo como representación individual del momento de su equipo.

Sorprendió Zidane con la inclusión de James en el once. Nadie esperaba al colombiano, fuera de foco. Y seguramente a nadie contentó, fuera de forma como demostró estar. Lógicamente la inactividad le pasó factura. Difuso, sin ritmo, sin encontrar tampoco su sitio, ni en izquierda ni en derecha, mejoró en la segunda mitad jugando por dentro. Para brillar necesita continuidad, y es más que dudoso que Zidane se le vaya a conceder.

/Escrito por Hugo Cerezo para Marca de España