Europa, el continente más golpeado por la pandemia del coronavirus, proseguía este domingo su desconfinamiento con la reapertura de las fronteras de España a los europeos, mientras que América Latina supera los dos millones de contagiados y China procede a pruebas de diagnóstico masivas para contener un nuevo foco en Pekín.

La pandemia de covid-19 ha matado oficialmente a cerca de 462.000 personas en el mundo y ha contagiado a más de 8,7 millones desde que surgió en China a finales de diciembre.

España, uno de los países más enlutados con 28.322 muertos, levantó en la medianoche del sábado la alerta decretada el 14 de marzo y abrió su frontera terrestre con Francia –la de Portugal abrirá el 1 de julio– así como sus puertos y aeropuertos a los viajeros procedentes de la Unión Europea.

Los españoles también pueden viajar desde este domingo libremente por el interior del país. “He comprado el primer billete, a primera hora, para llegar lo antes posible”, dice a la AFP Laura García, fisioterapeuta de 23 años, a punto de subirse al tren en Madrid para ir a Barcelona y reunirse con su novio al que no ve desde hace tres meses.

Mientras que en Europa el coronavirus parece estar controlado, en el resto del mundo se propaga con fuerza.

Sobre todo en América Latina y el Caribe, el nuevo epicentro. El sábado se superó el umbral de dos millones de casos en esta región, pisándole los talones a Estados Unidos y Canadá (con más de 2,3 millones esencialmente en el primero) y Europa con 2,5 millones, de ellos cerca de la mitad en Rusia, Reino Unido, España, Italia y Francia.

Con un millón de casos y casi 50.000 muertos, Brasil es el más golpeado de la región, junto a Perú, con 250.000 casos y 7.861 muertos, México 175.200 casos y 20.000 fallecidos, y Chile, que el sábado revisó al alza el balance de fallecidos a 7.144.

Asia, Oriente Medio, África y Oceanía están en el umbral del millón de casos. Pero después de casi dos meses sin casos en China, un foco en la capital, con más de 220 nuevos casos, de ellos 22 este domingo, preocupa a las autoridades que han realizado pruebas a más de 2,3 millones de personas.

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