Después del fin del boom que se vivió tras el efecto IVA, las ventas de viviendas sufrieron una importante caída, que la industria atribuyó a una normalización de la demanda. Sin embargo, el sector da cuenta que volvió a revitalizarse.

Según la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la venta de viviendas nuevas en el Gran Santiago aumentó 46% en el primer trimestre de 2017 en comparación con igual período de 2016. Al disgregar la cifra, la mayor comercialización la registraron los departamentos con un 64%, en contraste al 1,5% en el caso de las casas.

Si bien la cifra puede sorprender a primera vista, desde el gremio indicaron que esto tiene que ver con lo sucedido el año pasado. “los resultados de las ventas inmobiliarias, registradas tanto el último trimestre del año pasado -en que cayeron 34% en doce meses- como este primer trimestre del año, con su aumento de 46% anual, están relacionados con sus respectivas bases de comparación y muy marcados por los últimos efectos del IVA a la vivienda”, sostuvo Javier Hurtado, gerente de Estudios de la CChC.

Algo que reafirma Pedro Larach, gerente de marketing de Propius, empresa de crowdfunding e inversiones inmobiliarias, quien añade que “tras la reforma tributaria se produjo un crecimiento exponencial de ventas en 2015 absolutamente inédito, que nadie pudo prever. La contracción de 2016 respondió a un efecto rebote de ese anormal crecimiento y hoy existen condiciones que hacen que el nivel de ventas registrado el primer trimestre se encuentre nuevamente en un rango que puede considerarse en línea con los niveles históricos”.
El informe de la CChC revela además que son las viviendas más pequeñas y baratas las que registran el mayor incremento en sus ventas. En el caso de departamentos, los que cuestan entre 1.500 y 2.000 UF crecieron en su participación total de ventas en un 11% y los que tienen dimensiones inferiores a 50m2 lo hicieron en un 65%. A su vez, en casas, las que cuestan menos de entre 1.000 y 1.500 UF se vendieron un 11% más y las que tienen hasta 70m2 concentraron el 45% de la demanda.

Respecto de esto último, Larach indica que este tipo de viviendas “son alternativas habitacionales muy atractivas para personas y familias de segmentos medios, quienes además tienen la alternativa de acceder a subsidios habitacionales”.

En tanto, Cristián Lecaros, CEO de Portalinversionista.com, indica que dan dos fenómenos: “uno es la persona que quería comprar algo de 3.000 a 4.000 UF y que le pidieron un 20% de financiamiento”, por lo que baja su opción a una vivienda de 2.000 para poder armar ese 20% y otro es el que se quiere adquirir algo de 6.000 UF y tampoco le da, “pero sí puede comprarse uno pequeño para invertir y sigo arrendando”.
Larach complementa esto último, indicando que a estos pequeños inversionistas les conviene este modelo más pequeño “porque el departamento se paga solo con los arriendos percibidos e incluso se obtiene una ganancia mensual”, donde una demanda creciente la componen los inmigrantes, “considerados el nuevo foco del negocio de arriendos”.

Buenas condiciones para comprar

El informe de la CChC además revela que la oferta disponible de departamentos creció un 14% en estos tres primeros meses del año.

Al respecto, una de las causas que explicarían esto, según el gerente de Propius son “las características o definitivamente la ausencia de planos reguladores en ciertas comunas emergentes, cercanas al centro de Santiago”, lo que a su juicio “ha significado el desarrollo de proyectos con alta densidad”.
En este escenario, Larach comenta que, pese a lo restrictivos que están los bancos para prestar dinero, “pocas veces ha habido tasas tan bajas para endeudarse y conseguir financiamiento hipotecario”, por lo que “2017 es un buen año para acceder a una vivienda propia”.

Lecaros coincide y destaca que “las tasas de crédito hipotecario, se van a mantener en los niveles que hemos visto los últimos años, por lo menos todo el 2018”.

A su vez, el gerente de Propius apunta a que con la cantidad de oferta en blanco y verde, existe la posibilidad “que el pie pueda ser pagado hasta en 36 cuotas, por lo que el efecto de las restricciones crediticias se mitiga”