“Siete atentados, todos hoy”, así comenzaba un mensaje que circuló el 19 de junio alrededor de las 19:00 horas en La Araucanía: El mensaje enumeraba quema de escuelas, de camiones, de madera, de viviendas y fundos. La lista quedó corta para lo que efectivamente terminó de ocurrir ese día. Faltó un ataque armado a Carabineros en Collipulli, la quema de una caseta de la Conaf en Nahuelbuta, la quema de un acceso a una escuela en Tirúa, un ataque en Lleu Lleu, y la quema de maquinaria forestal en Lautaro.

De acuerdo con el registro de la organización Mujeres por la Araucanía hubo 12 sucesos el 19 de junio. Sin embargo, si se mira lo que ha sido la violencia rural en la macrozona sur del país desde el inicio del Estado de Catástrofe el 19 de marzo, la cuenta arroja más de 70 atentados. En la región se cuidan de hablar de un rebrote porque afirman que la violencia rural es una constante que nunca se ha detenido.

En muchos de estos atentados han quedado panfletos de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), o de sus Órganos de Resistencia Territorial (ORT), atribuyéndose los ataques.

El líder de la CAM, Héctor Llaitul, reconoció su participación en una entrevista concedida a Diario y Radio Universidad de Chile, en la que explica en qué consisten sus acciones de “control territorial” y en la que asegura que “va a haber una respuesta organizada y militar”, ante la decisión del Ejecutivo de reforzar a las policías en las regiones de la Araucanía y el Biobío.

“Hay algunas acciones que responden a los Órganos de Resistencia Territorial de la CAM, hay otras acciones que son llevadas adelante por distintas comunidades movilizadas en procesos de recuperación territorial y política, es decir, buscando la autonomía, buscando nuestras propias capacidades de auto-gobernarnos”, admitió.

Ese control territorial ya lo ejercen en sectores de Traiguén, Tirúa y Lleu Lleu, en donde no permiten la entrada de la policía. Allí la justicia la ejercen ellos y en donde “el ejercicio del poder estatal y winka no tiene lugar”. Llaitul se ve a sí mismo como un “weichafe” (guerrero). Es la cara más visible de la CAM desde principios de la década del 2000 y para 2001 ya se le consideraba como el “estratega operativo” de la organización, quien desarrolló la visión de crear la nueva “Nación Mapuche”.

El vocero de la CAM primero fue parte de la Juventud Rebelde Miguel Enríquez del MIR y pasó después al Frente Patriótico Manuel Rodríguez a finales de los ochenta y principios de los noventa, bajo las órdenes de Mauricio Hernández Norambuena (alias Ramiro) y Juan Gutiérrez Fischmann (alias El Chele), líderes frentistas tras el asesinato del senador Jaime Guzmán.

Como dirigente de la organización radical se ha convertido en un defensor del derecho a la “autodefensa” y eso es lo mismo que apunta en sus dichos más recientes, al ser consultado sobre si está dispuesto a un enfrentamiento directo: “Sí, estamos dispuestos. Ya llevamos más de dos décadas de lucha territorial y política, hay una experiencia en la autodefensa y la resistencia. De hecho, ya estamos preparados para un enfrentamiento armado”. En ese andar, dice en la entrevista, “resurgió el weichan (guerra mapuche) y nuestros weichafe ya nos hemos convocado, con consciencia y con valor. Hoy contamos con capacidad militar para la defensa de lo recuperado y para seguir avanzando”.

Advierte que si los efectivos designados por el Estado para reforzar la seguridad en la zona “hacen incursión y hacen represión en contra de las comunidades la respuesta será organizada y la respuesta será también una respuesta de combate. En eso nosotros ya estamos discutiendo y articulándonos con distintas expresiones del movimiento mapuche en general”. Por lo cual, sostiene, “las acciones van a mantenerse. Pero aquí puede haber un punto distinto en tanto si hay una ofensiva de parte de los militares en contra de las comunidades, va a haber una respuesta de nuestros weichafe, va a haber una respuesta organizada y militar inclusive en contra de las fuerzas de ocupación”.

Apariciones controvertidas

Cada aparición pública de Llaitul es incendiaria, no por sus acciones, sino por sus dichos. El año pasado, Llaitul reapareció a la salida del juicio de Jorge Eduardo Cayupán Ñiripil, declarado culpable por porte ilegal de arma de fuego el 27 de septiembre. “Cualquier procesamiento que sea llevado por la justicia en Chile en contra del pueblo nación mapuche lo consideramos absolutamente injusto, y para nosotros, para la gente que luchamos por territorio y autonomía, para el movimiento mapuche autonomista es una situación de prisión política la que vive nuestro país. En ese marco, toda condena, todo procesamiento, lo vamos a responder a través de la acción directa”, dijo Llaitul sobre la condena a Cayupán. Ese día además hubo dos carabineros gravemente heridos al intentar despejar un camino que había sido cortado en en el puente Lanalhue, entre Cañete y Tirúa; al respecto señaló: “Cuando hay militarización a los procesos de lucha por territorio y autonomía, que son absolutamente legítimas, el derecho a la autodefensa está consagrado”.

En enero de este año circuló otro video suyo en el que llama a “levantarse contra las forestales”, a quienes acusa de tener subordinada a la población. “Nosotros podemos pelear contra los gendarmes, podemos pelear contra los pacos, contra los fiscales, pero ellos son los perros de este sistema. Los verdaderos enemigos son los burgueses, son los grupos económicos, a ellos tenemos que afectarle su economía, sus inversiones, los ORT tienen que activarse, tienen que formarse más ORT. Los loncos, los dirigentes, tenemos que hacer un llamamiento, respecto de cómo vamos a desarrollar las luchas de aquí para adelante”, se le escucha decir en la grabación en la que se le ve arengando a un grupo de personas.

No obstante, la aparición más polémica la tuvo en febrero durante la presentación del libro “Chem Ka Rakiduam. Pensamiento y acción de la CAM”, allí se le ve junto al ex combatiente del MIR Jaime Castillo Petruzzi, quien estuvo preso durante 23 años en Perú acusado de terrorismo por su participación en el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

Las palabras de Castillo Petruzzi causaron que el gobierno se querellara en su contra. «No va a haber una solución posible, si es que no hacemos colapsar la columna vertebral de la defensa del Estado, que son las fuerzas armadas, la policía», subrayó el ex mirista al referirse a las acciones a tomar tras el estallido social del 18 de octubre.

En otro acto relacionado con el libro, Llaitul relaciona «la lucha» que la CAM ha llevado a cabo con el estallido social de octubre de 2019. «Fuimos a un encuentro en Lo Hermida, en Peñalolén a conversar con pobladores que están en la primera línea de la resistencia (…) y las luchas que están desarrollando hoy en día están marcando también un camino (…). Nos estamos juntando en las ideas y es muy significativo porque es lo que buscábamos en definitiva».

Pese a las acciones judiciales y las críticas que recibe por parte de agrupaciones de víctimas de la violencia rural, agricultores de la IX Región, de la Asociación de Contratistas Forestales, entre otras organizaciones, Llaitul no retrocede en su postura, y culpa al “Estado opresor” del agravamiento de la situación en el sur.

“Ciertamente que si estas fuerzas de élite militar hacen una arremetida en contra de comunidades, nosotros sostenemos que estamos en una situación de mayor capacidad para hacer frente y responder a una ofensiva de este tipo. Lamentablemente, no era una decisión de nosotros, es una decisión que toma el gobierno de turno de arremeter de esta forma, de forma militar, policial, criminal y genocida en contra de nuestro pueblo”, señala en la entrevista con la U. de Chile.

Y concluye: “Estas medidas son absolutamente equivocadas, el gobierno chileno está tratando de apagar el fuego con bencina. Ellos son los que están generando mayor confrontación, porque la lucha del pueblo-nación mapuche por la recuperación de las tierras y de nuestros derechos en todos los ámbitos es absolutamente legítima”.

Otro hecho que genera suspicacias en cuanto a las acciones del vocero de la CAM fue su visita a Venezuela en diciembre de 2018. Del viaje queda de recuerdo un tuit del canciller del régimen de Nicolás Maduro, Jorge Arreaza, en el que aparecen yendo a la tumba de Hugo Chávez en Caracas. Les acompaña también el lonco Juan Pichún, cuyo hermano Carlos Pichún quedó en prisión preventiva el pasado 9 de junio por el delito de porte y tenencia ilegal de armas, al ser hallado junto con otros tres hombres con un fusil de guerra, dos escopetas calibre 12, una pistola y dos escopetas artesanales, además de municiones, en Traiguén.

Iván Simonovis, encargado de Inteligencia del gobierno interino de Juan Guaidó, entregó detalles de un encuentro secreto ocurrido en noviembre en una instalación militar en Caracas, en el que participó el dirigente de la CAM. Allí se acordó que dictaría un foro sobre guerra política en el continente y potenciaría un programa que se aplica en comunidades yendo a cada casa con un discurso de adoctrinamiento.

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