El Presidente de Argentina, Alberto Fernández, anunció este viernes el endurecimiento de la cuarentena obligatoria para la Capital Federal y la Provincia de Buenos Aires debido al aumento de casos de covid-19 en el área metropolitana de la ciudad, lo que significa un retroceso en el plan adoptado por el Gobierno trasandino y sus medidas de desescalada en el país vecino.

A través de un mensaje televisivo grabado en compañía del jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, el Mandatario anunció estas nuevas restricciones que comenzarán a aplicarse el 1 de julio y se extenderán al menos hasta el día 17 de ese mes.

“Necesitamos ganar tiempo para garantizar que nuestro sistema de salud mejore y pueda atender a todos, absolutamente a todos los argentinos (…) La cuarentena es un remedio para la pandemia, el único que conocemos”, señaló Fernández.

El Gobierno aligeró en semanas recientes las restricciones establecidas en marzo en gran parte del país. Sin embargo, mantuvo el confinamiento obligatorio en la ciudad de Buenos Aires y sus poblados suburbios, aunque con mayores libertades.

Pero al multiplicarse por cinco el número de casos desde mediados de mayo, las autoridades de la nación, de la provincia de Buenos Aires y de la ciudad homónima decidieron volver atrás con la moderada apertura de las últimas semanas en el área, que es la más castigada por el nuevo coronavirus.

“Vemos que el epicentro (de la pandemia) está en el área metropolitana de Buenos Aires. El área metropolitana está contagiando al resto del país. Tenemos que aislar al área metropolitana del resto del país”, añadió el Presidente argentino.

Las medidas

Con esta determinación quedarán habilitados para funcionar sólo los comercios esenciales -unos 50 mil en toda la capital-, es decir, supermercados, farmacias y almacenes. De este modo, unos 70 mil locales -como bazares, zapaterías, jugueterías o mueblerías- que habían reabierto hace dos semanas en medio del plan de relajo de las medidas, deberán volver a cerrar sus puertas. Los restaurantes, en tanto, podrán seguir funcionando con reparto a domicilio.

Asimismo, se limitó el uso del transporte público a aquellos trabajadores de servicios esenciales, quienes deberán renovar su autorización el día lunes, explicó Alberto Fernández. Las autoridades también estudian el cierre de algunas estaciones de metro.

Por otro lado, se prohibió a partir del 1 de julio las salidas para hacer actividad física. No obstante, sí se permitió la salida con menores de edad, algo que ya había sido aprobado con anterioridad.

“Lo que les pido es que entiendan que no tenemos que enojarnos con el remedio. Tenemos que enojarnos con la enfermedad. Y todo esto que nos pasa es producto de la pandemia, no de que nos aislemos. Aislarse genera tedio, enojo, malestar, no poder abrazar al ser querido nos pone mal, pero estamos cuidando la vida. La economía se deteriora pero la economía se recupera y lo que lamentablemente no vamos a recuperar es a esos 1.000 argentinos que nos dejaron”, recalcó el Presidente argentino.

Comparaciones

Durante su comparecencia, y como ha sido costumbre, Alberto Fernández aprovechó la oportunidad para comparar la situación de Argentina con el resto de los países de la región, como una forma para justificar las medidas adoptadas y para explicar que, a su juicio, la cuarentena total ha sido la mejor opción.

En esa línea, el Mandatario trasandino recurrió a gráficos, en los que mostró diferentes datos. Así, al hablar de los casos acumulados por país, aprovechó de repasar a una de sus naciones vecinas: “Si la Argentina hubiera seguido el ritmo de Brasil, hoy tendría 10 mil muertos”, aseguró, al compararse con el segundo país con más fallecidos por covid-19 en el mundo.

Asimismo, a la hora de mencionar la tasa de fallecidos por cada millón de habitantes, hizo una nueva comparación: “Miren Chile. Chile tiene un tercio de los habitantes que tiene la Argentina, miren la diferencia, 10 veces más fallecidos por cada millón de habitantes”, afirmó.

Uno de los gráficos empleados por Alberto Fernández en su exposición

Esta no es la primera vez que Fernández compara la situación sanitaria de su país con la de Chile para graficar lo bien que lo estaría haciendo su gobierno, lo que ha molestado a La Moneda. Incluso, el líder trasandino ha debido llamar al Presidente Sebastián Piñera para calmar los ánimos.

Hasta el momento, Argentina suma un total de 52.457 casos, con 1.167 muertos, cifras que son muy inferiores a las de algunos de sus vecinos sudamericanos, pero que podrían crecer exponencialmente durante julio, según diversos expertos.

/psg