El líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, ha negado los hechos recogidos en un artículo de ‘The Wall Street Journal’ en los que se le señala como ideólogo y organizador de la Operación Gedeón, un intento golpista contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro frustrado a principios de mayo.

“‘The Wall Street Journal’ sin fundamento ni pruebas publicó una serie de acusaciones en contra de los líderes de Voluntad Popular y de mi persona completamente falsas. Además, me acusan sin presentar ningún tipo de pruebas. Y no las presentan porque simplemente no existen”, ha señalado López a través de su cuenta en Twitter.

“El título del artículo del WSJ no se corresponde con el contenido. Hacen aseveraciones sin probar nada. No presentan pruebas de las empresas ni de las supuestas contrataciones. Sencillamente porque tales afirmaciones son falsas”, ha aseverado. El artículo lleva por título “El gurú de la oposición venezolana lideró la planificación para derrocar a Maduro”.

Además, López, que se encuentra alojado como “huésped” en la Embajada de España en Caracas desde un conato de golpe de Estado contra Maduro, ha recordado que en su partido han sufrido “cárcel injusta, persecución, tortura, exilio, hasta dos hermanos asesinados (Pipo y Cesita)”. “Pero nada de eso ha podido con nuestra vocación de lucha por recuperar la libertad de Venezuela”, ha subrayado.

“La dictadura ha buscado involucrarnos en sus mentiras para justificar la persecución en contra de los partidos políticos democráticos. Su aparato de propaganda se ha dedicado a desinformar y lamentablemente ha encontrado eco en voces que están llamadas a mostrar hechos reales”, ha añadido.

Por último ha reprochado la existencia de “una dictadura asesina que no escatima en mentiras y engaños para mantenerse ilegítimamente en el poder”. “Es lamentable que en esta hora critica de la lucha haya voces que le sigan el juego a la dictadura”, acusó.

El artículo del diario estadounidense señala a López como responsable de la planificación para derrocar a Maduro y que para ello consideró al menos seis propuestas de empresas de seguridad privadas –mercenarios– para llevar a cabo incursiones militares que provocaran una rebelión en el seno de las Fuerzas Armadas venezolanas.

“HUÉSPED” EN LA EMBAJADA ESPAÑOLA

López, que cumplía una pena de casi 14 años de prisión en régimen de arresto domiciliario, fue liberado el 30 de abril de 2019 por militares con un “indulto presidencial” de Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado por más de cincuenta países. Desde entonces, se encuentra en la Embajada de España en Caracas.

El opositor no puede pedir asilo porque la ley española solo permite hacerlo en territorio nacional, por lo que permanece como “huésped” del embajador, Jesús Silva, y con una limitación de su actividad política.

El entonces ministro de Exteriores, Josep Borrell, dijo que no permitiría que la Embajada se convirtiera en “un centro de activismo político”, después de que López hiciera una rueda de prensa a la entrada de la misión diplomática.

OPERACIÓN GEDEÓN

De acuerdo con Maduro, “un grupo de mercenarios y terroristas” entrenados en Colombia con el apoyo de Estados Unidos intentaron entrar la madrugada del 3 de mayo en Venezuela por las costas de Macuto, pero se toparon con las tropas venezolanas. Al menos ocho murieron y más de 30, incluidos dos estadounidenses, fueron detenidos.

La Fiscalía venezolana sostiene que la incursión naval forma parte de la Operación Gedeón, que define como un nuevo intento del presidente encargadoe Venezuela, Juan Guaidó, para derrocar a Maduro por la vía militar, para lo cual habría firmado un contrato de 212 millones de dólares con Silvercorp.

Juan José Rendón y el diputado Sergio Vergara, dos asesores de Guaidó que reconocieron haber contratado a la empresa estadounidense Silvercorp para lanzar la operación y derrocar al Gobierno de Maduro, presentaron su dimisión.

Guaidó, como Estados Unidos y Colombia, se ha desmarcado por completo de la incursión naval y ha acusado al ‘chavismo’ de montar una nueva “olla” (montaje) para desviar la atención de los problemas internos, entre los que cuenta la pandemia de coronavirus.

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