Este año los establecimientos educacionales tuvieron sus tradicionales “vacaciones de invierno” a mediados de abril, y no en julio como suele ser. Las clases presenciales se habían suspendido en marzo debido al avance de la pandemia y el Ministerio de Educación tomó la decisión de adelantar las dos semanas de descanso para privilegiar tener más horas presenciales cuando, eventualmente, se pudieran retomar las actividades en los colegios.

Pero todo indica que –con excepción de Rapa Nui– no habrá clases presenciales durante el mes de julio. Coincidiendo con que ya han transcurrido más de dos meses desde las vacaciones anticipadas –del 13 al 26 de abril– y que se está cerrando el primer semestre, varios establecimientos han optado por hacer una pausa a mitad de año, por una o dos semanas.

Los colegios no hablan de “vacaciones”, sino de la suspensión de las clases online, aunque hay diferentes énfasis en el sentido que le otorgan a esos días de desconexión.

“Ponerse al día” y “recuperar energías”

Así, por ejemplo, el Colegio Sagrados Corazones de Manquehue, de la comuna de Vitacura, informó a la comunidad que harán un “paréntesis necesario” durante la tercera semana de julio. El establecimiento dispuso que el lunes 13, martes 14 y miércoles 15 (previo al feriado) serán “para el estudio personal de los estudiantes, su puesta al día en lo que tengan pendiente o la profundización en los contenidos que requieran reforzar”.

Señalan que no habrá clases o actividades online para que los alumnos “puedan continuar sus aprendizajes, pero disminuyendo el uso de pantallas” y “aprovechen estos días para favorecer su bienestar emocional y recuperar energías de cara a las semanas que vendrán”.

Algo parecido harán en el Colegio del Sagrado Corazón de Apoquindo (Monjas Inglesas), donde informaron que el 13, 14 y 15 de julio no habrá clases virtuales y esos días “serán destinados para que las alumnas pueda estudiar y preparar sus evaluaciones, además de ponerse al día con actividades pendientes”. En tanto el viernes 17 (post feriado) harán “una pausa para descansar”.

En tanto, en la Escuela Waldorf Gabriela Mistral, de Las Condes, optaron por tener “dos semanas más tranquilas” (ésta y la próxima). Desde el establecimiento sugieren a los padres aprovechar ese tiempo “para disfrutar de días en familia, con actividades que ayuden a soltar y compartir”, y también “para ponerse al día, con calma”.

Espacio para compartir y recibir apoyo emocional

En tanto, la Municipalidad de Providencia dio la posibilidad a sus establecimientos de tener una semana sin clases pedagógicas online, en que puedan abordar otros temas. “Aunque no es una medida de carácter obligatorio, les estamos dando la posibilidad a nuestros establecimientos que tengan en julio una semana de apoyo psicoemocional, donde exista una conversación entre alumnos y profesores sobre temáticas como bullyng, ciberacoso, etc.”, explica la alcaldesa Evelyn Matthei.

Agrega que “en Providencia, la educación no es sólo números y letras; la estabilidad psicoemocional de nuestros estudiantes es muy importante, sobre todo por los tiempos que vivimos. Queremos entregar las herramientas y los espacios para que todos los alumnos puedan sentirse cómodos y que aprendan sin presiones”.

En Ñuñoa, en tanto, el Liceo Augusto D’Halmar, suspendió por esta semana las actividades académicas y solo mantuvo el consejo de curso. En una comunicación a los padres, señalan que “esta semana tendrán un espacio para la reflexión personal, compartir con los suyos” y quienes están atrasados “podrán tener espacio para retomar sus actividades”.

Y en la comuna de Santiago, el Liceo de Aplicación dispuso que las dos primeras semanas de julio los estudiantes puedan terminar sus trabajos, para cerrar adecuadamente el primer semestre. Mientras los profesores realizan una capacitación en la plataforma Google Classroom.

Las medidas que están adoptando los establecimientos estarían en línea con lo que plantea el Ministerio de Educación. Consultados al respecto, desde la cartera señalaron a Emol que “los establecimientos educacionales tienen la posibilidad, dentro de un marco flexibile, de adecuar sus actividades a las necesidades de los estudiantes durante el período de cuarentena. Esto podrá significar un cambio de actividades, jornadas de reflexión del cuerpo docente y planificación de actividades de contención socioemocional”.

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