Mucho se ha estado hablando de como ayudar a la clase media en esta pandemia con respecto a proporcionar ingresos por la pérdida de trabajos, y que no califican por ser catalogados como no vulnerables, no pertenecer a uno u otro quintil más pobre, ni tampoco ser ricos y no necesitar ayuda. Sin embargo, es la clase media, que no accede a ningún beneficio, que debe seguir pagando, dividendo, cuotas de colegios, universidad, arriendo, también que ha perdido su pequeño negocio y en definitiva, no tiene ningún ingreso y que no puede salir a trabajar.

Son la mayoría de las personas, que no han sido considerados “pobres” o “vulnerables” y qué a pesar de no haber pedido ayuda, hoy se enfrentan a una vida diferente, llena de incertidumbre y que desean seguir manteniendo su forma de vivir, sin muchos sobre saltos, pero con una realidad que supera toda ficción.

En esa situación se encuentra la llamada “clase media” que cotiza en una AFP, que tal vez pagaba una Isapre en forma adicional, que se encontraba pagando su casa, colegio de los hijos, jardín infantil, que vive en sectores medios, y que lo más probable es que no vaya a ir a retirar un plato de comida en una olla común, no por que no quiera o no lo necesite, sino por vergüenza de encontrarse en pésimas condiciones económicas, producto de esta pandemia, que les ha arrebatado su estándar de vida y muchas veces hasta su dignidad.

Hoy se discute y analiza como poder llegar a esta clase media, y una forma planteada por muchos políticos, es utilizar los fondos previsionales, ya sea como un autopréstamo, como un préstamo a devolver post pandemia, retirar un 10% del ahorro obligatorio, también con un costo alto, ya que nada es gratis, de postergar su decisión de pensionarse, tener que encalillarse para devolver el dinero. Es de esperar que el remedio no resulte peor que la enfermedad.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com