Después de cuatro meses de confinamiento obligado, miles de adultos mayores de 75 años pueden salir de sus hogares, un par de horas al día, para respirar aire puro, caminar y ejercitarse, si así lo desean.

 Al respecto, la kinesióloga y especialista en medicina deportiva de la Universidad de Valparaíso Pía Vallejos recomienda a estas personas retomar la actividad en forma gradual y moderada, para así evitar accidentes o lesiones.

 “En el último tiempo la gran mayoría de los adultos mayores de nuestro país tuvo que disminuir de manera importante sus niveles de actividad física, como caminar o realizar algún tipo de ejercicio al aire libre. Esto de seguro le ha generado algunos problemas, como pérdida de masa muscular, deterioro de sus articulaciones, disminución de su capacidad aeróbica, y por cierto, una alteración de su funcionalidad y calidad de vida. Por eso, la posibilidad de retomarla es claramente muy positiva”, explica la profesional.

 En efecto, según la última Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte, más del 70% de las personas mayores de 60 años, y cerca del 75% de quienes tiene 70 o más años, son inactivos físicamente. Es decir, no cumplen con las recomendaciones mínimas de actividad física de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugiere reservar 150 minutos semanales de actividad física moderada de tipo aeróbica, o 75 minutos semanales de actividad vigorosa.

Por ese motivo, Pía Vallejos afirma que es de suma importancia que esta población vuelva a salir y realice actividad física de manera regular, para lograr beneficios en el sistema cardiorrespiratorio, muscular y óseo, además de lograr una mayor funcionalidad, independencia y mejora de capacidades cognitivas y mentales, evitando el avance acelerado del envejecimiento.

“Lo primero que recomiendo en este caso a las personas mayores es que inicien el desconfinamiento en forma gradual. Es decir, comiencen a caminar y luego a ejercitarse en forma progresiva. No se exijan demasiado al principio”, puntualiza la también docente e investigadora de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Valparaíso.

 Con esa finalidad, Pía Vallejos aconseja hacer uso del permiso y utilizar el tiempo disponible de manera inteligente, bajo las siguientes consideraciones:

–          Tomar todas las medidas necesarias para evitar contagio (uso de mascarilla, lavado de manos, etcétera).

–          Tomar medidas respecto al cuidado de los adultos mayores (ropa adecuada según el clima, protección frente al sol, zapatos adecuados, buena hidratación, etcétera).

–          Comenzar con una caminata a paso moderado.

–          En las primeras salidas, dependiendo del grado de independencia del adulto mayor, es preferible hacerlo en compañía de otra persona.

–          Hay que considerar que en la calle existe mayor riesgo de caídas, porque el escenario es distinto al conocido dentro del hogar (presencia de hoyos, bajadas y subidas, adoquines sueltos, etcétera).

–          A medida que la persona se vaya sintiendo más cómoda en la realización de salidas, aumentar el tiempo, la velocidad de caminata o disminuir las detenciones (descansos).

–          Se considera beneficioso actividades por sobre diez minutos, por lo que acumular actividades de esa duración durante el día, con descansos, también trae beneficios para quien lo realiza.

–          Además de las actividades de tipo aeróbica, se recomiendan actividades o entrenamientos de fuerza, pudiendo realizarse dentro del hogar con distintos y variados ejercicios con distintos elementos como silla, palo de escoba, pesos de un kilógramo (como bolsas de arroz, porotos, etcétera).

–          Es importante tener en consideración los signos de alerta para la detención de cualquier actividad física, como mareos, cansancio excesivo, dolor al pecho, dificultad respiratoria, etcétera.

–          Buscar realizar actividades que sean atrayentes para quien la realice (no a todos les gusta hacer lo mismo)

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