Cuando se ha sido infiel y la culpa acecha, lo primero que se piensa es en confesar a la pareja la traición, pero en algunos casos se considera un acto egoísta, pues la otra persona podría resultar con daños emocionales muy fuertes, aunque por otro lado también podría servir para salvar la relación y darle bases más sólidas en cuanto a confianza, amor y comunicación, según un artículo del diario Clarín de Buenos Aires.

En el sitio nuevamujer.com se menciona que confesar una infidelidad depende del escenario, pues no es lo mismo que haya sido un desliz que te causa arrepentimiento a tener relaciones sexuales sin protección con otra persona, ya que en este caso entra en juego la salud de tu pareja.

 A continuación, retomamos algunos puntos a considerar si has decidido hablar sobre tu engaño, que han sido compartidos por el sitio fucsia.com.

 Sé directo

No trates de contar toda tu “aventura”, lo mejor en estos casos es ser claro y directo.

 No te victimices

Si bien la relación es de dos, y deben hablar sobre qué es lo que está mal para que la infidelidad haya sucedido, no pretendas ser la víctima y acepta maduramente tu responsabilidad.

No esperes una reacción positiva

Dale su espacio y permite que asimile lo que está pasando, además, es poco probable obtener una respuesta que te beneficie y eso lo debes tener presente.

 En el diario Clarín también se menciona que los expertos recomiendan confesar la infidelidad, porque así la relación tendrá una nueva oportunidad, ya que en cualquier momento podría descubrirse y las consecuencias podrían ser irreversibles al destruir completamente la confianza.

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