¿Quién no recuerda la escena de Cuando Harry conoció a Sally cuando su protagonista representa un orgasmo para demostrarle a su compañero que las mujeres pueden fingir placer? Sin dudas marcó un antes y un después y generó discusiones sobre si eso que planteaba el film era real: ¿se pueden fingir los orgasmos?. Más allá de esta discusión, el cine se encargó a lo largo de su historia de mostrarnos diferentes escenas de sexo con algunos clímax impactantes, divertidos o hasta súper hot.

Jennifer Aniston y un orgasmo “divino”

En 2003 se estrenaba una película en la que Jim Carrey adquiría los poderes de Dios luego de pedirle al cielo que le diera alguna señal. El film se llamó Todopoderoso y fue un éxito total de taquilla. Una de sus escenas más recordadas es aquella cuando su novia, Grace (Jennifer Aniston), logra tener un orgasmo a través de la “intervención” divina de su novio. El éxtasis es tal que se corta la electricidad en el barrio de la joven y nuestra recordada Rachel de Friends se entrega al mundo del placer sin más.

El Cisne negro le otorgó a su protagonista, Natalie Portman, el Oscar a la mejor actriz, porque su interpretación fue perfecta y exquisita. En el film de Darren Aronofsky, esta artista interpretaba a Nina, una bailarina clásica, que estaba presionada por una madre imperativa que no la dejaba seguir sus instintos.

Jornadas y entrenamientos eternos y severos, hacían de esta mujer una persona conflictuada y sin libertad. En una de las escenas claves de esta película, la joven comienza a masturbarse en su cama, tratando de alcanzar la máxima satisfacción. Tal era la presión con la que vivía que al llegar al clímax percibe que su madre estaba dormida en una silla al lado de ella. Es un orgasmo vivido con culpa y es un grito de necesidad de escape y libertad.

Los juguetes eróticos y el clímax público

The ugly Truth o “La cruda Verdad”, como la conocimos en Argentina, contaba la historia de una productora periodística, Abby (Katherine Heigl) y Mark (Gerard Butler) un intrépido y bon vivant conductor de quienes todas las mujeres estaban enamoradas. Deseosa de investigar nuevas formas de placer, Abby se compra una ropa interior que funciona acompañada de una especie de control remoto que debe manejar ella misma. El objetivo es generar placer y alcanzar un orgasmo. Pero el conflicto surge cuando en medio de una cena laboral, Abby pierde el aparato y un niño a la distancia lo activa y así va ingresando al clímax a la vista de sus propios jefes.

El orgasmo más instintivo

Una historia violenta de David Cronenberg se estrenó en 2005 y reunió un gran elenco: Ed Harris, Viggo Mortensen, William Hurt Maria Bello. El protagonista era Tom Stall (Mortensen), un hombre con un pasado vinculado a la mafia, aunque ahora la abandonó totalmente. Su vida transitaba entre en el negocio que atendía y su casa, en la que vivía con su esposa Edie (Bello) y sus hijos, quienes desconocían su pasado violento. El momento en que su mujer descubre la vida de Tom, previa a haberla conocido, genera una escena dramática llena de angustia y violencia, pero que termina en una relación sexual en la escalera, con un orgasmo que mezcla furia, angustia y pasión al mismo tiempo.

El orgasmo divertido

Leslie Nielsen fue el protagonista de una de las mejores sagas de comedias del cine: La pistola desnuda. En la segunda entrega, que se llamó La pistola desnuda 2 y ½, nos regalaron una escena de sexo orgásmica en la que no veíamos más que unos brazos aferrados a los barrotes de una cama. Como una gran burla a las películas románticas, la escena se muestra utilizando diferentes imágenes para referirse de manera metafórica a los órganos masculinos y femeninos (una flor que se abre, un cohete que despega, etc) para finalizar con fuegos artificiales. El hecho de no ver ningún cuerpo desnudo, nos permite imaginar el placer de los protagonistas y el clímax que alcanza la mujer al quedar con dos barrotes en la mano, en un éxtasis total. Una escena inolvidable para ver una y otra vez.

El más clásico y recordado de todos: El orgasmo fingido de Sally

Cuando Harry conoció a Sally nos regaló una de las mejores representaciones de los gemidos que pueden provocar algunos orgasmos. Meg Ryan le daba vida a Sally quien durante un almuerzo, pone en duda la convicción de su amigo Harry (Billy Crystal) de que todas sus ex parejas habían quedado satisfechas sexualmente con él. Y, luego una breve discusión, Sally decide demostrarle, delante de todos los presentes del restaurante, que el orgasmo se puede fingir. De esta manera comienza a simular entrar en éxtasis y actúa para su amigo un clímax público inolvidable para la historia del cine. El film no sólo se convirtió en una de las comedias románticas más importantes de la época sino que nos regaló esta escena que es ya antológica.

Cómo alcanzar un orgamo con una guía

Justin Timberlake y Mila Kunis protagonizaron el film Amigos con beneficios en 2011. El planteo era básico: Jamie y Dylan eran amigos y se atraían pero no como para ser una pareja. Conclusión: “podemos mantener una amistad y de vez en cuando tener sexo sin enamorarnos”. Pero a lo largo de la película el espectador va sientiendo esa tensión sexual que se resuelve en esta escena en al que el personaje de Mila lo va “guiando” a su compañero para que el sexo oral que le está practicando le permita alcanzar el orgasmo. Un par de personas teniendo relaciones sin prejuicios ni sentimentalismos que opaquen el sentido final del sexo.

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Escena de sexo entre Justin Timberlake y Mila Kunis en “Amigos con beneficios”

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