Un CyberDay bastante más inclusivo que en años anteriores resultó ser este tradicional evento de comercio electrónico, en su versión 2020.

La mayor liquidez de los consumidores, producto del retiro del 10%, facilitó el acceso de los chilenos a comprar por internet, a lo que se suman las restricciones a la movilidad y el cierre de comercios, que han permitido que la web supla de alguna manera a las ventas presenciales, ayudando además al retail a generar más ingresos.

Y fue precisamente eso lo que se observó en la versión 2020 del CyberDay. Según un análisis de la consultora Kawésqar Lab, el 32% de quienes realizaron compras durante el Cyber Day lo hicieron por primera vez, cifra que supera al 29% de la versión de octubre 2019, el 27% de mayo de 2019 y el 20% de las versiones 2018.

Pero, en los segmentos de usuarios de 50 años o más, este número llegó al 38,9% y en el segmento socioeconómico C3-D, el 40%.

“Es decir, los principales usuarios nuevos de CyberDay provinieron de segmentos C3-D y sobre los 50 años, lo que habla de la penetración del evento”, señalan en la consultora.

“En este CyberDay hay dos grandes hallazgos. En primer lugar, el gran número de personas que por primera vez participaron de un evento como este. Tres de cada diez nunca habían comprado en un Cyber, lo que habla del atractivo de ofertas y de la potencia del canal online propiamente tal. Y en segundo lugar, el volumen récord de ventas alcanzado durante esta campaña. En agosto completo, el comprador online realizó tres adquisiciones en promedio, mientras que en el Cyber casi alcanzó las cuatro compras y en solo tres días”, aseguró Christian Oros, CEO de Kawesqar Lab.

Una de las consecuencias de esta situación, añade Oros, es que la masa de clientes para eventos Cyber va a ser más grande, debido a que el cliente, que antes no se atrevía a comprar en un Cyber por problemas en despacho, temor a usar medios de pago electrónico u ofertas poco atractivas; hoy sí se atreve.

“El hecho de probar por primera vez el canal online va a permitir que en el futuro, en tiempos normales, haya mayor predisposición a utilizar el canal. Es una especie de prueba. Además, esto tiene que ver con la fuerte penetración que ha tenido en los últimos meses el comercio online chileno”, complementa Oros.

Cambio en el mapa

Parte de esta especie de democratización del e-commerce ya había sido recogido por un análisis de Beetrack, a propósito del boom de compras generadas por el retiro del 10% de los fondos de pensiones.

El estudio señalaba que, sí en las semanas previas los despachos se concentraban en comunas como Providencia, Ñuñoa o Las Condes -esta última, que lideraba antes y después del retiro-, luego que comenzaran a liberarse los pagos por parte de las administradoras de pensiones fueron otras zonas de la capital, como La Florida, Maipú y Puente Alto, las que vieron crecer de manera explosiva el número de despachos de compras hechas a través del canal online.

Compras a las pymes

Otro cambio relevante en esta versión del Cyber vino por el lado de la oferta, y es el aumento en el peso de pymes y emprendimientos sobre las ventas totales.

Según Kawésqar Lab, el 26% de quienes participaron del Cyber compraron productos a una pyme o emprendimiento, con lo que superó a otros segmentos como tiendas de retail, supermercados y tiendas de decoración.

Esto se explica principalmente por dos razones: la diversificación de la oferta de pymes, asociada a diferentes rubros.

“Hoy vemos a las pymes vendiendo productos en calzado, vestuario, decoración. Tienen una mayor cobertura y variedad a productos, que en tiempos de pandemia ha crecido en su difusión gracias a las redes sociales. Pero además ofrecen mayor personalización y cercanía con los usuarios”, complementa Oros.

Indica, asimismo, que dado su volumen más pequeño, pueden ofrecer despachos mucho más veloz que un comercio mayor, dado que manejan menos pedidos en relación a las empresas de mayor tamaño.

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