El principal responsable de la lucha contra el coronavirus en Estados Unidos, Anthony Fauci, ha predicho este viernes que el país norteamericano no volverá a la “normalidad” hasta finales de 2021, aunque se ha mostrado moderadamente optimista con que la nación tenga una vacuna contra la COVID-19 a finales de este año.

“Será gradual y creo que llevará varios meses antes de que lleguemos al punto en el que realmente podamos sentir algo que se aproxime a cómo era la normalidad antes de la COVID-19”, ha indicado Fauci.

Según el epidemiólogo, a pesar de que se logre una vacuna contra la enfermedad, es necesario plantear cuántas dosis estarán disponibles y cuánto tiempo llevará distribuirla. “Va a llevar varios meses tener a todo el país seguro y vacunado”, ha insistido, según ha informado la cadena de televisión CNN.

No obstante, a su juicio, Estados Unidos podrá vivir un “retorno gradual a algunos aspectos de la normalidad” el año que viene, pero ha reiterado que la nación se encuentra “en medio” de la pandemia de la COVID-19. “(Registramos) una media de casi 40.000 casos nuevos al día y miles de muertes. Todavía estamos en medio”, ha reiterado.

Estados Unidos, el país más afectado por la pandemia del mundo, ha confirmado este viernes 37.451 nuevos casos de la COVID-19, por lo que el país norteamericano ya cuenta con más de 6.381.013 millones de personas afectadas. En cuanto a los fallecimientos, ya se han constatado 191.353, 1.091 más en las últimas 24 horas, según los datos ofrecidos por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

A medida que la pandemia del Covid-19 continúa afectando a porcentajes significativos de la población alrededor del mundo, los profesionales de la salud persisten en sus esfuerzos para recolectar la mayor cantidad de información posible con el objetivo mejor entender el alcance de la enfermedad.

Entre ellos se encuentra Leonard Jason, un prestigioso psicólogo estadounidense, que está actualmente llevando a cabo un estudio para determinar la posibilidad de que las personas que hayan contraído la enfermedad desarrollen como secuela el “síndrome de fatiga crónica”.

La enfermedad debilitante, también conocida como encefalomielitis, suele comenzar luego de una condición viral aguda. De hecho, Jason ya se encontraba desarrollando un estudio al respecto entre estudiantes universitarios que habían contraído mononucleosis.

A medida que el impacto de la pandemia se extendió por el país, también aumentó la cantidad de personas que reportaron síntomas similares a los que constituían el objeto de su estudio. Ante esa situación, Jason expandió el alcance de su iniciativa para abarcar a personas que se hayan recuperado de Covid-19.

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