Las personas tenemos metas en la vida, cuando somos pequeños, queremos ser mayores, cuando somos adultos jóvenes queremos tener nuestra profesión para iniciar nuestra vida laboral y todos queremos tener un buen sueldo y que ello nos permita tener un buen pasar. Cuando estamos llegando cerca de los 60 años, en el caso de las mujeres, y próximos a los 65 años, en los hombres, queremos tener una mejor pensión, y que esta nos permita vivir nuestros últimos años, sin problemas económicos y poder sustentarnos con nuestra pensión que es el ahorro de toda una vida.

En ningún país del mundo, se ha solucionado definitivamente el proceso inherente al ser humano, como es el envejecimiento, en condiciones de salud, pero me refiero específicamente en el tema previsional, referente a que el ahorro de cada persona, permita ser suficiente, como para sustentar el drama que significa vivir sólo de nuestro esfuerzo de años, traducidos en pensión. Sin embargo, en nuestro país es dramático el hecho de que los factores que influyen en ello, es que por años, las personas que trabajan y cotizan, nunca han tenido un aporte paralelo al que se hace del ahorro del 10% obligatorio, como sucede en la mayoría de los otros países.

Las prioridades han cambiado, obviamente a lo sanitario en primer lugar, sin embargo, esta pandemia no ocurría desde hace un siglo, por lo tanto, no es una excusa muy válida, para quienes fueron y son gobierno y  principalmente la clase política, cuando han pasado 8 gobiernos, y hasta el día de hoy, no han sido capaces de ponerse de acuerdo  en dar prioridad a los pensionados y los que vendrán ahora y mañana, porque significa recursos y no están dispuestos sin un voto en la urna que rápidamente pasa al baúl de los recuerdos.

Se gastan tantos recursos de maneras superfluas, en aumentar el número de congresistas, en campañas políticas, en un plebiscito que no estaba en el programa de gobierno actual, a veces las presiones políticas olvidan las necesidades prioritarias, como las que estamos viviendo en una pandemia que requiere protección y salvar vidas, también importante la economía de un país, pero no se puede olvidar a los pensionados que requieren urgentemente una mejora que se vea reflejado en las pensiones.

Curiosamente, los más afectados por esta pandemia, son precisamente los adultos mayores, la mayoría pensionados que no tienen trabajo, los que deben pedir ayuda para sobrevivir, y además deben permanecer confinados en sus casas, porque son los más afectados con este virus que les arrebata no solo la salud sino la vida, y que necesitan un aumento a sus pensiones pero deben seguir esperando porque no hay recursos para ellos, porque los votos son más importantes que una firma de mejorar las pensiones actuales y futuras.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com

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