La canciller alemana Angela Merkel se refirió en la mañana de este martes a la necesidad de cuidar los valores fundamentales de la democracia y denunció a aquellos gobiernos autoritarios que vulneran derechos humanos pese a las críticas internacionales. “Vemos en el mundo cómo incluso los sistemas autoritarios pueden ser económicamente exitosos y nos desafían en muchas áreas, pero a expensas de los derechos fundamentales. Esa no es nuestra manera de ser europeos”, sentenció.

“Esto hace que sea aún más importante ser conscientes cada día en Alemania y en Europa del gran logro que es la democracia y que vale la pena defender los valores democráticos con todas nuestras fuerzas”, manifestó Merkel en un video grabado y distribuido por el Centro Alemán de Información.

Aunque sin nombrarlo explícitamente, analistas en Berlín especulan con que el mensaje fue dirigido al régimen de Beijing, en momentos en que China emprendió una gira por Europa para afianzar lazos económicos y las noticias por la violación sistemática de derechos humanos en la región de Xinjiang están en el centro del debate internacional.

La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) estableció hace casi 23 años -el 8 de noviembre de 2007- que cada 15 de septiembre se celebrase el Día Internacional de la Democracia. Este día se resaltan “los valores de la libertad, el respeto de los derechos humanos y el principio de la celebración de elecciones periódicas y genuinas por sufragio universal son elementos esenciales de la democracia”, según la ONU.

El mensaje de Merkel llega días después de la gira china por Europa y en momentos en que el continente enfrenta una crisis política e institucional producto de las protestas en Bielorrusia, tema sobre el cual también se refirió la líder alemana.

“En Alemania podemos considerarnos afortunados de que la democracia y la libertad, el estado de Derecho y la corresponsabilidad política están firmemente anclados en nuestro país. El hecho de que esto haya sido así en toda Alemania desde la recuperación de la unidad alemana, hace casi exactamente 30 años, es algo que personalmente considero muy venturoso”, dijo Merkel y prosiguió: “Una mirada a otros países muestra que esto, desafortunadamente, no es algo natural”.

Merkel hizo entonces referencia a la crisis institucional que atraviesa Bielorrusia, un país cuyo líder, Alexander Lukashenko es aliado de Vladimir Putin, cuyo gobierno está inmerso en un escándalo político de proporciones por el envenenamiento del opositor Alexei Navalny.

“Vemos con gran preocupación los acontecimientos en Bielorrusia”, dijo la canciller alemana. Y prosiguió: “Allí el compromiso con la democracia ha sido literalmente pisoteado. Nuestro corazón vibra con los corazones pacíficos. Es admirable el valor con el que salen a la calle en defensa de la libertad y el estado de Derecho. Un estado que no suprime la libertad de opinión, el debate público y la participación, sino que lo garantiza, es lo que mucha gente en el mundo nos envidia”.

Merkel y Putin

En las últimas semanas Merkel enfrentó una creciente presión para reconsiderar el gasoducto Nord Stream 2, que llevará gas de Rusia a Alemania, después de que dijo que el crítico del Kremlin Navalny fuera envenenado con un agente nervioso al estilo soviético.

Merkel dijo el líder opositor ruso, quien ya salió del coma en el que se encontraba y anunció que volvería a Rusia, fuera víctima de un intento de asesinato con el agente nervioso Novichok, y exigió una explicación por parte del gobierno ruso. Moscú ha negado su participación en el incidente y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que la afirmación de Alemania no estaba respaldada por pruebas.

En su declaración por el Día de la Democracia, Merkel marcó el terreno de juego al cuestionar directamente a Lukashenko y apoyar las manifestaciones en su contra. El dictador bielorruso es un aliado fundamental de Vladimir Putin, lo que podría significar un freno en la construcción del gasoducto.

/psg