La misión de la ONU presentó este miércoles un informe en el que denuncia el “uso sistemático de la tortura” y las “ejecuciones extrajudiciales” en Venezuela, vinculando al Presidente Nicolás Maduro y los ministros más importantes de su gobierno con posibles “crímenes de lesa humanidad”.

“La Misión encontró motivos razonables para creer que las autoridades y las fuerzas de seguridad venezolanas han planificado y ejecutado desde 2014 graves violaciones a los derechos humanos, algunas de las cuales – incluidas las ejecuciones arbitrarias y el uso sistemático de la tortura – constituyen crímenes de lesa humanidad”, dijo la presidenta de la misión, Marta Valiñas, citada en un comunicado.

Al respecto, el abogado chileno, Francisco Cox, uno de los tres miembros de la Misión que investigaron los hechos, indicó que se detectaron dos políticas por las cuales el régimen cometían los delitos denunciados.

“Logramos concluir fue que existían dos políticas, para que más bien los delitos que se cometieron iban en promoción o en ejecución de esas políticas de Estado. Una política es la represión de la oposición y otra es que por medio del combate de la delincuencia, se incluyeron ejecuciones extrajudiciales, es decir, asesinatos por parte de fuerzas especiales, las Faes”, indicó.

“Dentro de esas políticas, o sea los delitos que iban en contra de la población, y que contribuían a materializar estas políticas, están la tortura, la ejecución extrajudicial, incluso podría existir el delito de persecución política, y detenciones arbitrarias”, añadió.

Respecto de si Maduro tenía en conocimiento sobre lo que sucedía, Cox aseguró que se logró concluir que sí.

“Concluimos que efectivamente Nicolás Maduro, ministro de Interior y de Defensa tienen conocimiento de la ejecución de estos delitos, contribuyen a la comisión de estos delitos y que estando en posición de control y teniendo el control efectivo, tenemos al menos una fuente que dice que Maduro daba órdenes directas a director de agencia de inteligencia respecto de quienes tenían que vigilar, interceptar sus comunicaciones, a quién debían detener y luego de que fueran detenidas, iban a ser torturadas, detenidas en condiciones que violan sus derechos humanos”, afirmó.

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