El nombre de Jane Greaves ya se está haciendo conocido en el mundo, luego que el 14 de septiembre pasado la revista Nature Astronomy publicara el estudio liderado por esta astrofísica británica que asoma la posibilidad de vida en Venus, el planeta más cercano a la Tierra.

La profesora de la Universidad de Cardiff, Jane Greaves, lidera el equipo de investigadores británicos, estadounidenses y japoneses que detectaron un gas en la atmósfera de Venus, la fosfina (hidrógeno y fósforo) y que podría ser un indicativo de vida extraterrestre.

Las nubes de Venus

Desde el 2017 la astrofísica estudiaba la posibilidad que en Venus pudiera albergar vida.

“Creo que soy la primera persona en hacer esa vinculación entre la fosfina y posible presencia de vida en las nubes de Venus. Investigar esa nueva idea sobre un biomarcador fue mi motivación para solicitar un tiempo de observación con el telescopio JCMT (James Clerk Maxwell de Hawai)”, señala la física en entrevista con el diario El Mundo de España.

Muy activa en redes sociales, la astrofísica británica le pide a sus seguidores en Twitter que le hagan preguntas sobre el estudio y se muestra dispuesta a compartir información y aclarar dudas, así como retuitear comentarios.

Una sorpresa planetaria

Aunque fue la primera en tener una pista sobre la presencia de gas fosfina en Venus, la astrofísica dice que se sorprendió con el hallazgo.

“Para mí realmente ha sido una sorpresa descubrir este posible biomarcador (la fosfina). Pensé que nuestro experimento con el telescopio JCMT daría un resultado que interesaría solo a unos pocos investigadores” señaló Greaves al diario español.

La presencia de fosfina fue confirmada gracias con un segundo telescopio, el ALMA ubicado en Atacama, Chile.

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