En prisión preventiva quedó Denisse Llanos, la madre de Ámbar Cornejo, imputada por parricidio consumado por su participación en el brutal crimen que le quitó la vida a su hija el pasado 29 de julio, que hasta el pasado jueves tenía como único imputado a Hugo Bustamante.

A eso de las 11:00 se inició la audiencia de formalización en el Juzgado de Garantía de Villa Alemana, donde la fiscalía reconstruyó con su relato aquella jornada en la que la adolescente llegó hasta la casa que compartía su madre con Bustamante, para recoger el dinero de la pensión de alimentos.

En la instancia, el Ministerio Público presentó las pruebas y resultados obtenidos de los peritajes que se realizaron durante las últimas semanas, período en el que la mujer se encontraba como testigo protegido de la policía por sus declaraciones en las que aseguraba haber sido amenazada por Bustamante para guardar silencio y no delatarlo ante las autoridades.

La planificación del crimen

Lejos de confirmar su versión, los resultados terminaron posicionando a Denisse Llanos como coautora del asesinato, al facilitar los espacios y artículos utilizados por Bustamante, conocido como “el asesino del tambor”, para esconder el cuerpo de Cornejo. Así como también se descartaron otros dichos señalados en su declaración del 6 de agosto, día en el que se halló el cuerpo de su hija.

La fiscal Claudia Perivancich relató que se realizaron revisiones de las cámaras de seguridad de estaciones de metro y locales de centros comerciales, tráfico de llamadas, declaraciones de testigos, informes perimétricos y científicos, además de la autopsia y otros peritajes.

La mujer indicó que luego de entregarle el dinero de la pensión de alimentos a Ámbar, ella se fue de forma inmediata junto a su hijo menor a un departamento de su propiedad en Limache y que se enteró, por confesión de Bustamante sobre el crimen.

Según su versión, a la joven se le quedó el teléfono en la vivienda y se devolvió a buscarlo, momento aprovechado por el imputado para cometer la violación con homicidio.

No obstante, Perivancich explicó que en días previos al crimen, Llanos y Bustamante se organizaron para dar muerte a la joven.

En tanto, la fiscal adjunta de Villa Alemana, María José Bowen, relató en la formalización que la mujer cambió su rutina totalmente, llamando a la joven a eso de las 8:47 de la mañana, luego de haber enviado a su hijo menor al colegio a buscar una caja de alimentos entregados por la Junaeb, con el fin de que no se encontraran en el camino ni en la vivienda.

Llanos incitó a su hija a ingresar a la vivienda, momento en el que ayudó a Bustamante a reducirla mediante golpes. Seguidamente, el también acusado la violó e introdujo en su boca un paño, el que finalmente le provoca la muerte por asfixia.

La madre de Ámbar Cornejo ayudó a ocultar el cuerpo en una de las habitaciones, ya que se acercaba la llegada de su hijo menor, a quien esperó en la puerta exterior de la casa para llevárselo rápidamente a dicho departamento de Limache. Sin embargo, el niño quiso ingresar a la vivienda para entrar al baño.

Bowen indicó que el relato del menor de edad sostiene que Hugo Bustamante intentó dificultar su visión hacia la pieza, posicionándose en el marco de la puerta mientras él pasaba al baño.

La persecutora explicó que Llanos se quedó ese día en el departamento con su hijo, teniendo constante contacto con Bustamante por teléfono y redes sociales, incluso enviándole mensajes de apoyo y amor para llevar a cabo de forma eficiente el ocultamiento de evidencias.

Compras para ocultar el crimen
El 30 de julio, la madre de Ámbar Cornejo volvió a la vivienda ubicada en calle Covadonga, donde “en conjunto con Hugo Bustamante ocultaron el lugar donde se encontraba el cuerpo de Ámbar, encerando con productos de limpieza que ella había adquirido, el piso que había sido alterado por Bustamante”.

Pero esta no fue la única adquisición que realizó Llanos, ya que en un peritaje se detectó que los clavos dispuestos en el piso eran nuevos. Además, días después, “con pleno conocimiento del delito compró una serie de objetos, gorros, lentes oscuros, jockey y elementos para acampar, para posibilitar la fuga de Bustamante”, reveló Perivancich.

Sobre esto último, la fiscal regional destacó que las cámaras de seguridad de aquel recinto comercial muestran que es Llanos quien paga por los productos.

Las fiscales agregaron que en un peritaje realizado el 22 de agosto, se logró encontrar el celular de Ámbar Cornejo en el entretecho del domicilio. El teléfono fue quemado y envuelto en un papel aluminio.

La defensa de la imputada, en su intervención, intentó sostener la idea de que la mujer se encontraba amenazada por su pareja y que solo actuaba bajo sus órdenes por temor a que más personas de su familia fuesen dañadas.

El Ministerio Público solicitó la medida cautelar de prisión preventiva para Denisse Llanos, lo que finalmente fue acogido por la magistrado, quien además decretó 74 días para que concluyan las indagatorias por el caso.

El abogado solicitó al tribunal, debido al riesgo de suicidio, que se tomen las medidas para su seguridad y para que disponga de los medicamentos que la madre de Ámbar Cornejo está consumiendo actualmente.

Mientras que Gendarmería pidió que Denisse Llanos cumpla la medida de prisión preventiva en el centro de detención de San Miguel, en la Región Metropolitana.

Un gran grupo de personas, entre familiares, amigos y cercanos a Ámbar, además de grupos feministas y vecinos del sector, llegaron hasta las afueras del Juzgado de Garantía de Villa Alemana para manifestarse exigiendo justicia para la adolescente.

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