Hace unos días, Meghan Markle y el príncipe Harry protagonizaron un vídeo de Time100 en el que, entre otras cosas, aconsejaron a los votantes estadounidenses que “rechacen el discurso de odio, la desinformación y la negatividad en línea” . Aseguraron que esa sería “la elección más importante de nuestra vida”.

Estos comentarios fueron interpretados por muchos como un ataque directo al presidente Donald Trump. El problema es que se supone que los miembros de la familia real son políticamente neutrales y, según el acuerdo de Sandringham, cerrado en marzo con Isabel II cuando la pareja renunció a sus deberes reales, los Sussex prometieron que harían todo a partir de ahora con la mente puesta en la defensa de los valores de la Corona.

Según ha desvelado ‘Sunday Times’, algunos asesores de Palacio afirman que la pareja habría roto así el pacto con la reina y que la familia real considera que es una violación de dicho acuerdo.

De ser así, las posibilidades para que el príncipe Harry pueda reanudar sus funciones en los Royal Marines y recuperar otros puestos militares que se sabe que aprecia, podrían estar amenazadas.

Según ‘Daily Mail’, el acuerdo que los Sussex tienen con la familia real será revisado pasado un año por la Reina, el Príncipe Carlos y el príncipe Guillermo.

Durante ese tiempo, el puesto de capitán general de los Royal Marines quedaría vacante por si se decidiese que Harry lo ocupe.

“La puerta quedó abierta”, ha asegurado uno de los asistentes de Palacio. ‘Había algunas cosas que Harry esperaba poder volver a elegir. Quiere aferrarse a los Royal Marines y a los nombramientos militares. Pero eso será más difícil ahora”.

No solo eso. También se espera que se revisen los roles de la pareja como presidente y vicepresidente de Queen’s Commonwealth Trust. Incluso, la familia real se estaría planteando si Harry y Meghan deben ser despojados de sus títulos reales, que aunque aún los poseen, no se les permite usarlos.

Fuentes reales han asegurado que Isabel II se sintió avergonzada por los comentarios de Harry y Meghan, ya que la han colocado en una situación incómoda de cara a un futuro encuentro con Donald Trump.

Por su parte, un portavoz de los Sussex ha asegurado que “el mensaje del duque no se refiere a ningún partido o candidato político específico, sino que es un llamamiento a la decencia en la forma en que nos relacionamos”.

/psg