Frente a decenas de millones de estadounidenses pegados a sus pantallas, el debate entre Donald Trump y Joe Biden de esta noche (22.00 hora de Chile) se anuncia como un gran evento, aunque su impacto en la elección de noviembre podría ser limitado en un país tan polarizado que tiene pocos indecisos.

El primer duelo entre Donald Trump y Hillary Clinton, en septiembre de 2016, registró una audiencia récord de 84 millones de personas.

Aunque las cifras que se esperan para hoy son similares, serán más del triple de la audiencia que tuvieron los discursos del presidente y su rival en las convenciones republicana y demócrata. Solo el SuperBowl de fútbol americano tiene más audiencia, con unos 100 millones de telespectadores.

Sin embargo, es poco probable que este duelo cambie el voto de los espectadores estadounidenses, bombardeados desde hace semanas por la publicidad electoral para la votación presidencial del 3 de noviembre, aseguran analistas internacionales.

Será la primera vez en que Trump y Biden se enfrenten en debate presidencial que se llevará a cabo en la ciudad de Cleveland, en el estado de Ohio.

El debate tendrá seis segmentos de aproximadamente 15 minutos, cuya temáticas serán elegidas por Chris Wallace, de la cadena FOX, y cada candidato tendrá dos minutos para responder. Será el primero de tres debates televisivos. El segundo se llevará a cabo el 15 de octubre, mientras que el último se hará el 22 del mes próximo.

Se espera que en el centro del debate esté la gestión de la crisis del coronavirus, que ya dejó más de 203.782 muertos en Estados Unidos, y que disparó el desempleo con especial fuerza a las minorías como los afroestadounidenses y los latinos.

Biden intentará centrar el debate en la incapacidad de Trump para enfrentar esta crisis y en su escasa capacidad de líder. Trump, en tanto, usará sus conocidos golpes de efecto y mensajes incisivos en el debate inicial

El debate se llevará a cabo luego de la polémica que se generó ayer por un informe del New York Times que afirma que Donald Trump evadió impuestos. Por su parte, el mandatario replicó que se trata de “informaciones falsas, totalmente inventadas”.

El periódico publicó que Trump apenas abonó 750 dólares en impuestos federales en 2016, año en que ganó las elecciones presidenciales, y que “no pagó ningún impuesto sobre la renta en 10 de los 15 años anteriores, en gran parte porque informó más pérdidas que ganancias”.

The New York Times aseguró que “obtuvo información fiscal durante más de 20 años sobre Trump y los cientos de empresas que componen su grupo, incluida información detallada sobre sus primeros dos años en el cargo”, y prometió para los próximos días nuevas revelaciones sobre la situación fiscal del mandatario.

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