Cuando el congreso, con sus “honorables” decidieron promocionar la idea de retirar el 10% en ayuda a quienes no contaban con recursos propios, por la pandemia que nos ataca, desde Marzo, y cuya finalidad era, en un principio, dar liquidez rápidamente a quien no calificaban para aportes del estado, ya sea bono covid, ingreso familiar de emergencia, y otros, porque no llegaban con la urgencia que se requería, hoy simplemente están promoviendo un segundo retiro.

La verdad es que, no se si da pena, vergüenza o ambas, la clase política que integran la camada de diputados y senadores qué, sin asco alguno, pretenden hacer una especie de juego previsional, a ver en cuanto tiempo las personas se quedan sin ahorros para la futura pensión. Es como la silla musical, que por años la televisión se entretenía con aquello.

Lamentablemente, lo que se escribe con la mano se borra con el codo, lo que era un apoyo urgente, y por única vez,  para las personas que habían perdido su trabajo, y no sólo con la pandemia, esto se viene arrastrando desde el estallido social o delictual, como quiera llamarlo, que muchas personas y pequeños emprendedores, pequeños comerciantes y pymes, se vieron afectados por actos violentos que destruyeron comercio y quemaron estaciones de metro, que después de un año, hoy entran en funcionamiento y Dios permita no se repitan, hoy vemos como se vuelve a llamar a un segundo retiro, sin respetar lo firmado anteriormente.

Al parecer la palabra de algunos llamados “honorables” dura menos que un chocolate que se derrite rápidamente con el calor del verano, o mejor dicho con la mirada populista de un plebiscito cercano, que no estaba en el programa de gobierno y que nació de presiones de violencia nunca antes vista en nuestro país y también con un gobierno que permitió aquello.

Que fácil es decirle al otro que gaste su ahorro para la vejez, si la plata no es de quienes lo aprueban, que fácil es dejar permanente algo que fue producto de un hecho puntual como es una pandemia y lo que ello conlleva, como es la pérdida de empleos. La sensibilidad es algo que es inherente al ser humano, pero que ésta no sea utilizada como lo vimos en una campaña por televisión, por sensibilizar para una donación y que se convirtió en un proseletismo político inaceptable.

La pandemia no se ha ido, muchas personas aún están con la necesidad de ayudas urgentes, tendríamos que pensar que si hubieren menos políticos, con tremendos sueldos pagados por esas mismas personas, que tuvieron que utilizar sus propios ahorros previsionales, que casi 4.000.000 de personas ya se quedaron sin fondos para la pensión, no habría necesidad de volver a retirar otro 10% ya que su cuenta de ahorro para la vejez simplemente quedó vacía.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com

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