El Instituto de Salud Pública (ISP) autorizó el inicio de los ensayos clínicos de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por el laboratorio Janssen y la de Sinovac.

El primer proyecto, asociado a la empresa estadounidense Johnson & Johnson, es llevado por la Universidad de Chile. La otra iniciativa corresponde a una compañía china, que firmó un convenio con la Universidad Católica.

“Para nosotros es un día muy importante al dar inicio a la aprobación de estos estudio en fase clínica para que Chile pueda ayudar con sus científicos, colaboradores universidades”, expresó el ministro de Salud, Enrique Paris.

Por la situación de Oxford-AstraZeneca, que estaría cerca de conseguir la aprobación del ISP, expresó que “tenemos conocimiento de la reacción adversa que tuvo, pero son avatares en el camino, a la gente tenemos que darle la seguridad que, por lo menos en Chile, el estudio va a ser muy bien hecho”.

Ambas iniciativas esperan recibir a 3 mil voluntarios, entre ellos personas que tengan enfermedades crónicas sin descompensación. La inclusión de niños y adolescentes no fue contemplada en esta oportunidad. El proceso de enrolamiento de los participantes se extenderá entre dos a tres semanas una vez recibida la autorización.

Heriberto García, director subrogante del ISP, explicó que “tenemos que analizar la fabricación, que tiene relación con la calidad de la vacuna. Luego, van a ser muy importante las reacciones que vamos a tener que analizar e investigar para determinar que la vacuna es segura”.

Se espera que esta fase de pruebas de Janssen y Sinovac duren incluso dos años, tiempo en el que los pacientes inyectados deberán someterse a un seguimiento completo por parte de las universidades que guían los procesos en nuestro país.

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