Magallanes está “en rojo desde fines de julio”. Así lo explica el investigador en salud pública y académico de la Escuela de Gobierno de la U. Católica, Eduardo Undurraga, de cara al informe más reciente de la plataforma iCOVID. En ella, las universidades de Chile, Católica y de Concepción monitorean el avance de la pandemia, gracias a un convenio de información con el Ministerio de Salud y el de Ciencia.

“Muestra actualmente una muy alta carga de personas infectadas y una alta tasa de positividad durante la última semana. Esta alta positividad sugiere que probablemente hay numerosas personas infectadas en Magallanes que no están siendo detectadas por el sistema de salud, y la situación es más crítica que lo que indican los números”, explica Undurraga. En la región, el promedio de positividad en la última semana estuvo en torno al 30%, cuando el inidicador se considera crítico para valores sobre el 10%.

Se trata del punto más complejo de la pandemia a lo largo del país, aunque las cifras muestran un deterioro en la evolución del covid-19 a nivel nacional en la última semana: el indicador de transmisión del virus, conocido como R efectivo, también se encuentra en rojo. Esto indica que cada infectado está contagiando a más personas de las que debería para considerarse que la expansión de la pandemia está en control.

“En todas las regiones, la transmisión —que muestra el potencial crecimiento de la pandemia— se encuentra en rojo”, explica el director de la Unidad de Ciencia de Datos del Departamento de Ingenería Informática de la U. de Concepción, Guillermo Cabrera-Vives. “Esto sugiere que estamos lejos aún de tener la pandemia bajo control. Esto es muy preocupante a nivel nacional, dado que algunas regiones tiene un uso de camas UCI sobre 80%.

“Preocupa también la epidemia en las regiones de Atacama, Coquimbo y Biobío, que mantiene una alta carga de la enfermedad, y vemos cambios de tendencia preocupantes en La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, que podrían resultar en un aumento de la epidemia en esa zona del país si no se toman precauciones y refuerzan medidas de control del virus”, explican los investigadores en el informe.

Las cifras “esconden un amplio rango de variabilidad entre regiones”, exponen también. “Aún queda mucho espacio por mejorar. Preocupan especialmente las bajas coberturas en exámenes de laboratorio reportados dentro de un día, inferiores a 20% en Atacama y La Araucanía, así como las bajas proporciones de consulta temprana en Aysén (25%), Tarapacá, Valparaíso y Arica (38%)”, añaden. Ambos indicadores, que miden trazabilidad, tienen un promedio nacional en torno al 50%, ligeramente inferiores a lo observado en el informe anterior.

“Son requeridas acciones orientadas a la prevención del contagio, al reconocimiento de síntomas de covid-19, así como al fomento del conocimiento e información de cómo actuar apenas se inicia alguno de estos síntomas”, explica la académica de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, Alejandra Fuentes-García.

El informe revela también uno de los efectos que pudo haber generado la celebración de Fiestas Patrias: “cambios en el comportamiento de las personas, y que esto haya afectado algunos indicadores”, señala Cabrera-Vives. “Por ejemplo, si muchas personas con síntomas que típicamente hubiesen ido a consultar por covid-19 esperaron hasta el lunes 21 para asistir. Es importante considerar esto e interpretar con cuidado algunas tendencias emergentes en los datos”, dice. Esto podrá ser corroborado “con mayor seguridad” en el informe de la próxima semana.

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