El creador de Mafalda, Joaquín Salvador Lavado, mejor conocido como Quino, ha dejado un legado sorprendente. El creador argentino de la famosa historieta se ha ido, pero vivirá por siempre con todas aquellas enseñanzas que Quino imprimió en cada una de sus historietas con Mafalda.

Muchos nos encontramos comprometidos con el mundo, con nuestra sociedad, con los deseos de prosperar dentro del espacio que ocupamos en este planeta, tal como Mafalda nos lo comparte mediante el ingenio de Quino, quien siempre presenta a esta niña que aprendió a ver el mundo de una manera más práctica de lo que a veces los adultos lo ven.

No podemos dejar de recordar 10 de las mejores frases de Mafalda, y así lograr que permanezcan como parte de las lecciones que muchas veces hacen falta aprender.

Las 10 frases de Mafalda que nos invitan a la reflexión

  1. No envejeces cuando se arruga la piel, sino cuando se arrugan los sueños y esperanzas
  2. Promesas y promesas…Hay gente que lo único que cumple son años
  3. Ya que amarnos los unos a los otros no resulta, ¿por qué no amarnos los otros a los unos?
  4. ¿De qué sirve la riqueza en los bolsillos si hay pobreza en la cabeza?
  5. No es que esté despeinada, es que mi cabello tiene libertad de expresión
  6. ¿Por dónde hay qué empujar a este país para llevarlo adelante?
  7. Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, luego es el mundo quien lo cambia a uno
  8. Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es un animal
  9. ¿Qué importan los años? La mejor edad de la vida es estar vivos
  10. Y al final, ¿cómo es la cosa? ¿Uno lleva la vida por delante o la vida se lleva por delante a uno?

No olvidemos que Mafalda ha sido un ícono no solamente en Argentina, lo es en toda Latinoamérica, llegando a conquistar también a países en Europa, donde la manera en que una niña ve la vida, asombra en la manera en qué nos muestra cómo podríamos enfrentar el mundo y sus problemas.

Quino y Mafalda siempre marcaban este contraste que nos invitaba a cuestionar, del niño al adulto, mostrando que muchas veces los más grandes carecen de aquel entendimiento del sentido común, de aquel adulto sin fibras de la bondad y honestidad.

No perdamos de vista que muchas veces la manera en que los niños ven la vida, tal vez nos ayudaría a disfrutarla más, recuerda…

“Y al final, ¿cómo es la cosa? ¿Uno lleva la vida por delante o la vida se lleva por delante a uno?”.

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