“Solo quiero decirles que empiezo a sentirme bien, no se sabe si será así en el próximo período de tiempo, esa es la verdadera prueba y veremos qué pasa en estos días”, afirmó el presidente de los EEUU en un video grabado desde el Walter Reed Military Center donde está ingresado luego de dar positivo por COVId-19.

Durante la jornada de hoy, y aún cuando su médico personal Sean Conley aseguró que el mandatario estaba mejorando, surgieron rumores sobre su estado de salud. “Cuando vine aquí, no me sentía tan bien, pero ahora me siento mucho mejor y están trabajando duro para que pueda volver. Tengo que volver porque todavía tenemos que hacer EEUU grande de nuevo”, afirmó.

El mandatario habló mirando a cámara durante más de 4 minutos, se mostró tranquilo y espontáneo, no parecía estar leyendo un discurso previamente escrito.

Explicó que enfermó porque no quiso reducir su agenda pública ni dejar de estar presente en los asuntos importantes del Gobierno. “No tuve opción porque no quise apartarme, me dieron la alternativa de quedarme en la Casa Blanca, encerrado, sin salir, sin siquiera ir al Salón Oval. Me decían que me quedara arriba, que no viera gente, que no hablara con nadie hasta que esto pasara… Pero no puedo hacer eso, tenía que estar afuera… Esto es EEUU, el país más grande del mundo, el más poderoso del mundo, no podía estar encerrado en una habitación arriba en la Casa Blanca a salvo…”, afirmó y agregó: “Así que me dije, que pase lo que tenga que pasar. Tengo que enfrentar los problemas, como líder tengo que confrontarlos. No hay ningún gran líder que no hubiese hecho esto”.

El presidente, además, agradeció varias veces a los médicos y enfermeras del Walter Reed Military Center, “el mejor del mundo”, y habló del tratamiento “casi milagroso” que le están dando. “Vamos a derrotar este coronavirus, o como quieran llamarlo. Lo vamos a derrotar. Tantas cosas han sucedido… Si se fijan en los tratamientos que estoy haciendo ahora. Algunos y otros que vendrán, que los veo como milagrosos. Francamente son milagrosos…Me critican cuando lo digo pero hay cosas que vimos suceder que parecen milagros de Dios”, dijo.

Tras repetir varias veces durante su intervención lo agradecido que está por el apoyo en todo el mundo, en especial en los EEUU. Resaltó “el consenso bipartidista” para respaldarlo y las muestras de apoyo de los líderes mundiales. “Esto es algo que sucedió y le sucedió a millones de personas en todo el mundo y estoy luchando por ellos. No solo en EEUU, sino que estoy luchando por todos en el mundo”, aseguró. “Las muestras de amor han sido increíbles, nunca lo olvidaré”

Sobre la primera dama, el presidente explicó que está muy bien. “Melania me pidió que recordara el respeto que ella tiene por nuestro país, el amor que tiene por nuestro país”, transmitió en nombre de su esposa y añadió, con tono de broma, que ella lo está llevando muy bien, probablemente porque es un poco más joven. “Solo un poco…”, dijo.

El equipo médico que atiende al presidente estadounidense aseguró este sábado que el mandatario evoluciona “muy bien”. El doctor personal del presidente, Sean Conley, dijo en rueda de prensa que el mandatario amaneció hoy con signos positivos en su recuperación, al no registrar fiebre, no requerir oxígeno y mostrarse activo y optimista desde la suite presidencial del hospital militar Walter Reed, a las afueras de Washington, donde fue trasladado el viernes por la tarde.

Conley intentó presentar un panorama optimista y no quiso entrar en detalles sobre las razones que condujeron a la decisión de internar a Trump el viernes, menos de 24 horas después de que se hiciera público que había dado positivo de COVID-19.

Según el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, los “signos vitales del presidente en las últimas 24 horas fueron muy preocupantes y las próximas 48 horas serán críticas en lo que se refiere a su cuidado”. En opinión de Meadows, cuyos comentarios fueron distribuidos a los periodistas acreditados a la Casa Blanca de manera anónima hasta que se reveló que habían quedado registrados en un ‘feed’ de video, el mandatario no está aún “en un camino claro hacia la recuperación”, unas cautelas que también mostraron miembros del equipo médico del Walter Reed en su rueda de prensa.

“Hemos comenzado las terapias avanzadas más temprano de lo que sucede en un paciente normal, pero por el momento es difícil decir en qué punto se encuentra (el presidente). Evaluamos la situación a diario: ¿Necesita estar aquí, qué necesita y hacia dónde va?”, señaló Conley, quien recordó que Trump tiene factores de riesgo, como su edad (74 años) y un ligero sobrepeso.

Los médicos detallaron que vigilan muy de cerca las constantes cardíacas y de los riñones de Trump y que por el momento ambos órganos funcionan con normalidad.

Trump está recibiendo un tratamiento de cinco días con el antiviral Redemsivir de Gilead Sciences y el viernes le fue suministrado el cóctel de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron.

Según Conley, el mandatario está de buen humor e incluso ha dicho que se siente capaz de abandonar el hospital hoy mismo, pero los doctores mantendrán su observación hasta asegurarse que no hay incógnitas sobre su evolución y se determine que puede recibir el cuidado y vigilancia que requiere desde la Casa Blanca.

La primera dama, Melania Trump, permanece en la Casa Blanca y no muestra complicaciones, después de confirmarse que, al igual que su marido había sido contagiada con el coronavirus SARS-CoV-2, que ha matado a más de 208.000 personas en Estados Unidos.

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