“Es una ruptura del acuerdo que estaba en curso en unos términos que en política yo nunca había visto, que se llegara a este nivel de poca seriedad, nunca habíamos visto algo parecido”, señaló la ex alcaldesa de la comuna de Santiago, Carolina Toha (PPD), luego del fracaso de las negociaciones de la oposición en las que, a última hora, el Frente Amplio decidió correr con colores propios a minutos del cierre de la inscripción de pactos en el Servicio Electoral.

En un mismo tono se refirió el presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahin, quien dijo  “lamentablemente ha primado la calculadora, la mezquindad, y creo que le damos una señal a la ciudadanía muy compleja porque es muy difícil que podamos ser una alternativa de gobierno creíble si ni siquiera somos capaces de pactar primarias para elegir nuestros candidatos”.

Pero además de las recriminaciones cruzadas que se han visto durante las últimas horas, tanto por redes sociales como por los medios de comunicación, entre integrantes del Frente Amplio y la ex Nueva Mayoría principalmente, hay otros problemas que acarrea esta determinación, más allá de la muestra de falta de unidad, que son las consecuencias electorales que esto conlleva.

El experto electoral y académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, señala: “El pacto de la ‘Nueva Concertación’ defendería 136 alcaldías más las 2 que está sumando el PRO. De estos 138 alcaldes, hay 94 que fueron electos por más de un 50%, pero ahora ,de estas 138, hay 44 que se ven en riesgo si es que el Frente Amplio compite en todo el país”.

El también cientista político comenta que el Frente Amplio ya ha expresado que competiría, entre otras comunas, en La Granja, San Ramón, Coquimbo y Quinta Normal, las cuales actualmente se encuentran encabezadas por ediles del PS o de la  DC. A esto se suma el caso de Copiapó (en el caso que el Partido Comunista compitiera por fuera), Vallenar y Osorno.

Morales enfatiza  que a nivel comunal no hay segunda vuelta, por lo que “si la centroizquierda va con dos candidatos,  Chile Vamos puede quedarse con la comuna sumando pocos votos”.

En relación a los gobernadores, el académico dice que a pesar que esta es una nueva elección, debido a que es la primera vez que se realiza, los riesgos de que la centroizquierda vaya divida si podría repercutir a la hora de los cálculos. Por ejemplo, menciona casos que podrían no lograrse como Arica y Parinacota, Coquimbo, BioBío, Región Metropolitana y Magallanes.

Y precisa que las regiones que más están en riesgo son Coquimbo, BioBío y la Metropolitana. Apunta que lo más probable es que si compite un candidato del Frente Amplio y de la ex Nueva Mayoría (además de Chile Vamos), habrá segunda vuelta. “Aunque todo esto puede cambiar si se estructuran los pactos por omisión”, agrega.

Lo complejo de no ir unidos se explica en zonas donde la Nueva Mayoría era fuerte, pero al no sumar al Partido Comunista “ese poder disminuye, quedando por debajo del 40%. El PRO compensa en algunas regiones, pero no alcanza a suplir la falta de votos del PC”.

“El país extrañaba una fuerza moderada”

A pesar de que las caras largas abundan en la centro izquierda, hay quienes ven este momento como “una oportunidad”.  Víctor Maldonado, ex secretario general de la DC y experto electoral asevera que “yo soy optimista, y creo que se va demostrar que es un optimismo bien razonable”. En este sentido, cuenta que “el país extrañaba una fuerza moderada, progresista y amplia en el centro, y la sola aparición de esto es una oportunidad. Nosotros nunca pensamos que el PC ni el FA iban a quedar afuera, pero sucedió así, y ya que pasó esto va a demostrar que será bien exitoso”.

Consultado sobre el escenario electoral, Maldonado responde que “no vamos a perder cosas importantes, va a costar más, pero se va a notar de inmediato cuando hagamos las primarias”. Señala que hay que mirar con mucha atención lo que ocurra en Coquimbo y Valparaíso, ciudades donde “todas las fuerzas políticas van a concursar de alguna u otra manera en primarias, y eso demostrará quién tiene más fuerza”.

En relación a los gobernadores regionales, el encargado electoral dice que “nosotros tenemos que ganar las capitales regionales: Concepción, Valparaíso y Santiago”. Adelanta que la batalla más difícil será esta última porque “la derecha es fuerte sobre todo en las comunas del sector oriente”, y también ve con expectación lo que vaya a pasar en V Región donde “se medirán las fuerzas de la oposición”.

Dento de la DC a analizan que el Frente Amplio pretende “plantearse como renovación de los partidos de centroizquierda tradicionales y reemplazarlos para establecer un nuevo eje entre la derecha y ellos, y sobre todo Revolución Democrática (RD). La apuesta de RD no es la derecha, es ojalá arrasar con el PS, PPD y hasta la DC”. Así es cómo analizan que romper el acuerdo, por parte del FA, no fue demasiado difícil.

Respecto al “quiebre” en la oposición, cuentan que lo consideran como ratificatorio de un proceso que ya estaba en curso. Sin embargo, la preocupación está en otro foco. Esto, dicen, porque “los partidos tradicionales” ya vienen con una baja votación. En ese contexto, la colectividad de Chahín necesitaría llegar a acuerdos con los partidos del bloque opositor, aunque sea de “manera instrumental”… por ejemplo el PRO.

En el partido señalan que eso pone en un gran problema porque el electorado de la colectividad no es de centroizquierda, su electorado es más bien de centro . Es por eso que desde la colectividad creen que RN podría acaparar los votos de un electorado que se siente huérfano.

/escrito para El Líbero por Sofía del Río

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