El presidente Donald Trump escenificó un regreso espectacular a la Casa Blanca tras salir del hospital militar en el que recibió un nivel de atención médica sin precedentes para COVID-19. De inmediato desató una nueva controversia al declarar que, a pesar de que él enfermó, la nación no debe temer al virus que ha provocado la muerte de más de 210.000 estadounidenses y luego ingresó a la residencia sin usar mascarilla.

El mensaje de Trump alarmó a los expertos en enfermedades infecciosas y dejó entrever que el hecho de que el presidente se haya enfermado no lo hizo reconsiderar su actitud frecuentemente arrogante hacia este mal, del que también se han contagiado la primera dama y varios asesores de la Casa Blanca, incluyendo nuevos casos dados a conocer el lunes.

Después de aterrizar en la residencia presidencial el lunes por la noche en el helicóptero Marine One, Trump ascendió cuidadosamente las escaleras del pórtico sur, se quitó la mascarilla y declaró: “Me siento bien”. Hizo una señal optimista con los dos pulgares al helicóptero que partía desde la terraza del pórtico, donde sus asesores habían colocado banderas estadounidenses para acompañar ese momento durante la puesta de sol. Adicionalmente, luego ingresó a la Casa Blanca, en la que se veía a asesores caminar en el Salón Azul, sin usar tampoco protección en el rostro.

El presidente salió del Centro Médico Militar Walter Reed, donde su doctor, el comandante de la Armada Sean Conley, dijo que Trump sigue siendo capaz de contagiar a otros y no estará completamente “fuera de peligro” durante una semana más, pero que había cumplido o superado los estándares para recibir el alta del hospital. Se prevé que el mandatario continúe su recuperación en la Casa Blanca, donde aún no se determina el alcance completo del brote que ha infectado a personal en los más altos niveles del gobierno estadounidense.

Aun así, el presidente tuiteó antes de salir del hospital que no se mantendrá fuera de acción por mucho tiempo: “Volveré a la campaña pronto”.

Previamente Trump quiso proyectar una imagen de confianza.

Posible recaída

Pero el principal responsable científico en la lucha contra el coronavirus en Estados Unidos, Anthony Fauci, advirtió tras la salida de Trump que este podría tener una recaída en los próximos días pese a su “buen aspecto”, pues “el problema es todavía lo suficientemente reciente”.

“No es ningún secreto que si miras el cuadro clínico de las personas que han contraído la enfermedad a veces, cuando solo hay entre cinco y ocho días del inicio del contagio, puede haber una recaída”, señaló Fauci durante una entrevista para la cadena estadounidense CNN.

Sin embargo, Fauci, quien dirige el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, ha mostrado cierto optimismo en relación al estado de salud del presidente Trump, en especial debido a su “muy buen aspecto”.

“Es poco probable que suceda, pero deben estar atentos. Él lo sabe. Los médicos lo saben. (…) No se está fuera de esto hasta que hayan pasado varios días, pero en verdad parece tener buen aspecto”, ha añadido.

Fauci también ha señalado que la terapia experimental con anticuerpos Regeneron que recibió el presidente Trump el pasado viernes podría haber “marcado la diferencia” y ayudarle a combatir los peores síntomas de la enfermedad, pues los científicos que estudian este tratamiento ya se han mostrado “cautelosamente optimistas” con él.

“Hemos tenido experiencia con otras enfermedades, (…) ha sido uno de los dos tipos de anticuerpos que tuvo mayor éxito con el ébola (…) lo que nos hizo ser cautelosamente optimistas (…), pues tiene el potencial de ser realmente algo muy, muy importante en el tratamiento de pacientes con COVID-19”, ha dicho.

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