En una nueva evidencia del papel de superpropagadores que pueden tener los niños, una menor de 13 años transmitió el coronavirus a 11 personas durante una reunión familiar en un lapso de tres semanas.

Según un informe de los Centros para el Control de Enfermedades de EE.UU (CDC), existe una creciente evidencia de que los niños y adolescentes pueden transmitir de manera eficiente el Sars-CoV-2, el virus que causa la enfermedad por coronavirus.

De acuerdo al organismo, durante julio y agosto de 2020, junto a cuatro departamentos de salud de cuatro estados de EE.UU., investigaron un brote de Covid-19 que ocurrió durante una reunión familiar de tres semanas que involucró a cinco familias, en la que una adolescente de 13 años era el índice y presunta paciente cero; la niña, concluyeron, logró contagiar a 11 personas en esta larga y distendida reunión.

Los primeros síntomas

El evento vacacional se llevó a cabo después de que la menor estuvo expuesta al virus durante un “gran brote” en junio. Cuatro días después de estar expuesta a este brote, la niña dio negativo en un test rápido de Covid-19 y junto a su familia viajó a una reunión con otros 15 parientes. Dos días después, comenzó a experimentar congestión nasal, el único síntoma que desarrolló.

La reunión involucró a personas entre nueve y 72 años, y 14 de los familiares se quedaron en una casa de cinco habitaciones y dos baños entre ocho y 25 días. Durante su estadía, ninguno de los participantes practicó el distanciamiento social ni usó mascarillas. Seis familiares más visitaron la casa en dos ocasiones pero mantuvieron el distanciamiento social y se quedaron al aire libre.

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