Durante la audiencia de formalización de Ricardo Neira, único imputado por el femicidio de Carolina Fuentes, la fiscalía dio a conocer distintos antecedes sobre la investigación que permitió concretar la detención del sujeto.

Antes de proceder a entregar detalles de los hechos, los fiscales indicaron que Neira habría golpeado y asfixiado a la mujer el 30 de junio, luego de una discusión. Según expusieron, el hecho ocurrió en cercanías del campo del imputado, ubicado en la comuna de Portezuelo.

En la instancia, el fiscal Álvaro Hermosilla recordó que, en su única declaración, el imputado «indica que el día 30 de junio habría ido hasta el Cesfam de Portezuelo y que luego habían llegado a su domicilio de Ninhue. Permanecieron en ese lugar por 40 minutos (junto a Carolina) y luego suben a la camioneta. Antes que se retiraran de ese lugar, la víctima tuvo un incidente con el imputado, a propósito que ella había perdido su teléfono celular».

De acuerdo al fiscal, ese mismo día, cerca de las 14:00 horas, el teléfono se apaga. «Antes de aquello, la víctima tuvo una conversación con su hermana y decía que se disponía a regresar a Santiago», detalló. Ese mismo día, de acuerdo al imputado, habría llevado a Carolina hasta la ciudad de Chillán.

Pericias

Sin embargo -precisó- «su teléfono da cuenta de una dinámica distinta. Pasadas las 16:00 horas el registro de datos indica que él va hacia el sector de Trehuaco y desde ese lugar se dirige a Quirihue, pero antes de llegar a Quirihue se detiene dos kilómetros antes. Para nosotros es indiciario del lugar donde habría depositado el cuerpo en esta primera fase».

«Ese mismo día se dirige a Quirihue, sigue hasta esa ciudad, regresa al sector (donde habría dejado el cuerpo), luego regresa a Quirihue, camina por Quirihue y posteriormente regresa al lugar donde finalmente se pierde la señal. Por lo tanto, su declaración contrasta con lo que dice su teléfono sobre la ubicación», añadió.

/gap